Alerta RojaAltas MontañasCórdobaVeracruz Centro

CAMIÓN CERVECERO MATA A DANTE, EL PERRO HÉROE EN ENTRENAMIENTO: INDIGNACIÓN Y EXIGENCIA DE JUSTICIA EN LOS ARBOLITOS

Lo que comenzó como una mañana rutinaria terminó en una escena de rabia, dolor y profunda impotencia. Dante, un joven perro de búsqueda y rescate en entrenamiento de la Cruz Roja, murió atropellado por un camión repartidor de una conocida cervecera que, según vecinos, se dio a la fuga sin siquiera frenar.

El hecho ocurrió en la calle 11 y avenida 1, un punto que los habitantes describen como “zona de riesgo permanente” por el exceso de velocidad con que circulan unidades pesadas. En los últimos meses, denuncian, al menos otros tres animales han sido arrollados en circunstancias similares sin que haya respuesta de las autoridades de tránsito o del municipio.

Dante no era un perro cualquiera: era un elemento en formación para tareas de búsqueda en estructuras colapsadas, un entrenamiento que solo unos pocos canes logran concluir. Llevaba meses de disciplina, obediencia y simulacros, y estaba a días de recibir su certificación oficial como perro rescatista. Su muerte, dicen sus entrenadores, no solo es una pérdida emocional: es la desaparición de un futuro héroe que hubiera podido salvar vidas humanas.

Los rescatistas de la Cruz Roja, evidentemente afectados, condenaron lo sucedido con una declaración breve pero contundente:

—“No es grato dar este tipo de noticias. Dante estaba por lograr su certificación después de tanto tiempo y dedicación. Nos duele profundamente su pérdida”.

La unidad de Cervecería Victoria involucrada en el atropellamiento siguió su camino sin detenerse, lo que ha encendido aún más el enojo de los voluntarios y vecinos. Exigen que la empresa responda y que el conductor sea identificado, pues señalan que el acto no solo es negligencia, sino abandono de un hecho de tránsito.

Organizaciones animalistas y grupos de rescate comienzan ya a convocar a una denuncia colectiva para presionar a la empresa y a las autoridades municipales, quienes —aseguran los vecinos— han ignorado reiteradas solicitudes para colocar topes, señalizaciones o vigilancia en la zona.

Dante deja un hueco inmenso entre quienes lo entrenaban y convivían con él. No era un animal callejero ni un perro doméstico: era un miembro activo de un equipo de primera respuesta, un compañero que entrenaba para entrar donde los humanos no pueden y hallar lo que para otros parece imposible.

En Los Arbolitos, la indignación crece. Y mientras el camión cervecero continúa rodando por las calles de la ciudad, la comunidad exige que la muerte de Dante no quede impune.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba