CORRUPCIÓN AL DESCUBIERTO EN EL DIF Y SEDESOL: LA RED QUE NADIE QUIERE INVESTIGAR

Por Reportaje Veracruzano
24 de noviembre de 2025
En Veracruz, las instituciones encargadas de proteger a la niñez y a las familias más vulnerables están bajo la sombra de un escándalo que huele a prácticas viejas, redes de favores y una preocupante impunidad. Lo que empleados del Sistema DIF Estatal describen no es un error administrativo aislado: es una operación que, de confirmarse, revela un presunto sistema de “empleados fantasma” y desvío de recursos en pleno corazón del gobierno estatal.
UN NOMBRE QUE NUNCA APARECIÓ EN SU TRABAJO, PERO SÍ EN LA NÓMINA
La denuncia interna apunta directamente al Centro de Asistencia Social del DIF, ubicado en la colonia Progreso Macuiltépetl de Xalapa. Ahí —según documentación y testimonios recabados— se dio de alta a Irma Angélica Megías Prado, una Licenciada en Educación Física que no se presentó a trabajar ni un solo día.
Pero eso no impidió que sus facturas fueran cobradas durante al menos dos meses, ni que dichas facturas fueran canceladas tras su baja, como marca la ley. Nada de eso ocurrió.
Los empleados señalan a un presunto operador clave: Raúl Ramón Morales Solís, Enlace Operativo de la Procuraduría Estatal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes del DIF. Su nombre aparece una y otra vez en los señalamientos sobre presuntas prácticas fantasma. Morales Solís —según las fuentes— habría sido colocado en ese cargo por el exsecretario de Gobierno Eric Cisneros Burgos, alias “Bola 8”, distanciado desde hace tiempo de la actual gobernadora Rocío Nahle.
Si existen documentos, si hay listas de asistencia, y si hay recursos ejercidos sin presencia física del trabajador, ¿por qué el DIF estatal guarda silencio? ¿Quién protege a Morales Solís? ¿Y por qué este caso no ha tenido una sola postura oficial?
LOS EMPLEADOS PIDEN LO BÁSICO: INVESTIGAR A FONDO
Trabajadores del DIF han solicitado que la autoridad revise a detalle el destino de los pagos, las facturas no canceladas y la operación interna que permitió que un nombre fantasma cobrara recursos públicos. La demanda es simple: saber quién autorizó, quién firmó y quién se benefició.
Sin embargo, este no es el único foco rojo que arde en la administración estatal.
SEDESOL: EL NEPOTISMO QUE YA NADIE PUEDE OCULTAR
Una carta enviada a la periodista Claudia Guerrero expone lo que podría ser otra maquinaria de corrupción incrustada en la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) de Veracruz, encabezada por Margarita Santopietro Peralta.
Las acusaciones son demoledoras:
EUSEBIA CORTÉS: DE TAXISTA A SUBSECRETARIA, Y AHORA “JEFA DE SU CLAN”
La Subsecretaria de Desarrollo Regional, Eusebia Cortés Pérez, presuntamente ha convertido su área en un feudo familiar. Documentos oficiales revelan que:
- Tiene dos sobrinos contratados como analistas administrativos, con sueldos superiores a $19 mil y $20 mil pesos mensuales, pese a no tener perfiles profesionales acordes.
- Mantiene una estructura de aproximadamente 22 familiares colocados en diferentes áreas de Coatzacoalcos, incluyendo a su hermana, todos con sueldos alrededor de $13,500 pesos.
- Ha colocado a su sobrina Uma Freya Román Cortés como titular de Recursos Materiales, a pesar de que fue despedida del Ayuntamiento de Coatzacoalcos, donde fungía como coordinadora de Comunicación Social.
¿Esto no es nepotismo?
¿O en Veracruz ya se normalizó que los funcionarios conviertan las dependencias públicas en agencias de empleo familiar?
Y NO ES TODO: CONTRATACIONES SIN PERFIL Y POSIBLES FAVORES POLÍTICOS
Otro caso señalado es el de Georgina Ildefonsa Martínez Mendoza, con un currículum pobre y antecedentes que no justifican su posición actual. Su ingreso —según los denunciantes— se habría facilitado gracias a su esposo, José Luis Peña Peña, señalado como uno de los hombres con mayor influencia en el gobierno.
Se suma una observación alarmante: la jefa de Recursos Humanos de la SEDESOL tiene como formación Diseño de Modas, pero es quien evalúa y contrata perfiles técnicos y profesionales para programas sociales de alto impacto.
¿Quién autoriza estos nombramientos?
¿Con base en qué criterios?
¿Hay una política pública o solo una red de lealtades personales?
LAS RESPUESTAS PENDEN DE UN SOLO DESPACHO: EL DE ROCÍO NAHLE
Tanto en el DIF como en la SEDESOL, los casos apuntan a un patrón inquietante:
nepotismo, facturas sospechosas, sueldos injustificables, redes familiares y presuntos desvíos de recursos.
Las denuncias existen.
Los documentos existen.
Los nombres están sobre la mesa.
Lo único que no existe —hasta ahora— es una respuesta clara de la gobernadora Rocío Nahle, quien deberá aclarar si estas estructuras son toleradas, desconocidas o solapadas desde los niveles más altos de su administración.
El silencio oficial, en este momento, pesa más que cualquier desmentido.
Redacción Reportaje Veracruzano



