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RUGEN LOS PASILLOS DE LA UV: TRABAJADORES DE CONFIANZA ACUSAN ENGAÑOS, OPACIDAD Y ABANDONO EN LA RENIVELACIÓN SALARIAL

Orizaba, Ver.— La presión interna en la Universidad Veracruzana (UV) está a punto de reventar. Lo que inició como una “falla administrativa” hoy se ha convertido en un síntoma grave de desorden institucional, desinformación y silencio deliberado. Trabajadores de confianza en la región Orizaba-Córdoba —así como en el resto del estado— denuncian que el retroactivo salarial por renivelación, comprometido desde hace meses, simplemente no existe: no llegó en noviembre, no tiene fecha, no tiene responsables… y nadie en la Rectoría da la cara.

Empleados que accedieron a hablar bajo anonimato, por miedo a represalias, describen un escenario indignante: la UV se lava las manos asegurando que “el problema es federal”, mientras señala a la falta de recursos de la Federación. Sin embargo, esa explicación se ha vuelto insostenible: no hay documentos oficiales, no hay compromisos firmados, no hay cronograma, no hay claridad. Y lo más grave: tampoco hay voluntad.

Mientras tanto, el contraste detona el enojo: el personal sindicalizado recibió su retroactivo desde agosto; el de confianza quedó relegado, sin respaldo ni información, en un estado de abandono institucional que muchos califican como “discriminatorio”.

La Secretaria General de AFECUV, Martha Herrera Hernández, tampoco ha emitido una postura pública. Ni un mensaje. Ni una fecha. Ni una explicación. El silencio es total.

La UV, por su parte, esgrime que el tema está “en manos de la CONTU”, organismo del cual forma parte AFECUV. Pero dentro de la universidad nadie conoce avances, acuerdos o gestiones reales. La opacidad se impone.

Ante esto, los trabajadores se preguntan lo que cientos de empleados universitarios también exigen saber:

¿Dónde está el Rector?
¿Dónde está la Secretaría de Administración y Finanzas?
¿Quién está defendiendo los derechos laborales del personal que mantiene en pie las funciones esenciales de la UV?

Lo que comenzó como un retraso administrativo ahora se percibe como una falla institucional mayúscula, una ruptura en la relación laboral que deja desprotegidos a quienes sostienen día a día la operación universitaria.

El mensaje de los trabajadores es contundente: basta de evasivas. Basta de excusas. Basta de silencio.

Exigen lo que les corresponde por ley: transparencia, responsabilidad y el pago inmediato del retroactivo salarial.

Redacción Reportaje Veracruzano

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