Ajedrez PolíticoVeracruz

VERACRUZ, OBRA PÚBLICA EN RUINAS: REVIENTA LA SIOP Y CONFIRMA 16 DENUNCIAS PENALES POR EL LEGADO DEFECTUOSO DE CUITLÁHUAC GARCÍA

Xalapa.— Lo que debía ser una comparecencia rutinaria terminó convirtiéndose en una radiografía brutal del desastre administrativo, técnico y ético que dejó el gobierno de Cuitláhuac García en materia de infraestructura. Dieciséis denuncias penales —sí, 16— pesan hoy sobre obras públicas de mala calidad, reconoció el titular de la SIOP, Leonardo Cornejo Serrano, ante diputados que no perdonaron ni una sola falla.

El funcionario fue arrinconado por legisladores de todas las fuerzas, incluidos los de Morena, quienes estallaron contra la inoperancia de la SIOP actual: no atiende, no recibe, no responde. Pero el epicentro del escándalo se concentró en el elefante blanco más reciente: el puente El Olmo, en Las Trancas. Una obra presentada como solución a la vialidad de Xalapa, pero que terminó provocando cierres, caos y vergüenza pública justo antes del Buen Fin.

Cornejo intentó justificarse: que si afectaciones estructurales, que si reclamos a la afianzadora, que si la contratista ya “lo resolvió”. Pero el daño está hecho. El puente y muchas otras obras del pasado reciente exhiben una cadena de decisiones deficientes, supervisiones débiles y un costo social que sigue acumulándose.

La crisis no termina ahí. En el norte de Veracruz, las remediaciones por inundaciones siguen atoradas:

  • Texcatepec, con un puente inservible;
  • Ilamatlán, incomunicado en zonas por siete derrumbes y con tres puentes dañados y un socavón que avanza;
  • Y Poza Rica, donde el funcionario soltó otra bomba: el dragado urgente de cuerpos de agua no se ha realizado. “Al día de hoy no contamos con ella”, confesó, dejando al descubierto una bomba hidrológica de tiempo.

Pero el golpe final llegó cuando Cornejo admitió, sin pestañear, que ninguna obra pública en Veracruz puede ejecutarse sin la autorización directa de la gobernadora Rocío Nahle García. Un reconocimiento que reconfigura responsabilidades, decisiones y, sobre todo, futuros señalamientos.

La comparecencia dejó claro que Veracruz arrastra un doble lastre: la obra mal hecha del pasado y la parálisis presente. Y mientras tanto, caminos destruidos, escuelas esperando reparación, municipios inundados y ciudadanos pagando las consecuencias de decisiones que hoy emergen como verdaderos monumentos al desorden y la negligencia pública.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba