Balas en el camino y silencio oficial: un ataque armado desata pánico entre Coatzintla y Poza Rica

Poza Rica / Coatzintla, Ver.— Un presunto ataque a balazos contra los ocupantes de una camioneta particular detonó una fuerte movilización de fuerzas policiacas estatales y federales la tarde de este martes, luego de que las víctimas lograran huir bajo fuego y ponerse a salvo, sin que se reportaran personas lesionadas, pero dejando al descubierto una ruta de violencia que cruzó dos municipios en minutos.
El primer aviso al número de emergencias 911 se registró alrededor de las 16:10 horas, cuando se reportaron detonaciones de arma de fuego en la calle Nochebuena, colonia Jardines de Coatzintla. La información inicial fue confusa: no había claridad sobre el punto exacto del ataque ni sobre el estado de las posibles víctimas, lo que activó de inmediato un operativo de búsqueda y contención.

Minutos después, el escenario se reubicó. Las corporaciones fueron notificadas de que la unidad presuntamente atacada se encontraba ahora en Poza Rica, específicamente en la calle Nochebuena de la colonia Salvador Allende, en las inmediaciones del panteón Santísima Trinidad. En ese sitio fue localizada una camioneta Jeep Grand Cherokee, color gris, modelo 2002, con las llantas reventadas, evidencia de una huida forzada y a alta velocidad.
De acuerdo con el testimonio de los tripulantes, el ataque habría ocurrido en el fraccionamiento Pueblo Nuevo, en Coatzintla, cerca del conjunto habitacional Casas Geo, donde sujetos desconocidos abrieron fuego en repetidas ocasiones contra la unidad. Ante el riesgo inminente, los ocupantes aceleraron y lograron escapar del lugar, cruzando hacia Poza Rica para finalmente ponerse a salvo.

Pese a la gravedad del hecho, no se reportaron personas heridas, aunque el incidente dejó una estela de preguntas sin respuesta: no hay detenidos, no se informó sobre el número de agresores ni sobre el móvil del ataque, y hasta el cierre de esta edición no se había emitido un posicionamiento oficial detallado.

El caso vuelve a encender las alertas en la zona conurbada Poza Rica–Coatzintla, donde episodios de violencia armada continúan ocurriendo a plena luz del día, obligando a civiles a convertirse en sobrevivientes por instinto y velocidad, mientras las autoridades llegan después, a reconstruir lo ocurrido entre casquillos invisibles y versiones fragmentadas.

La investigación quedó en manos de las instancias correspondientes, pero el mensaje para la población es inquietante: la violencia no avisa, se mueve, cruza municipios y desaparece, dejando solo el eco de las detonaciones y una camioneta dañada como testigo mudo de lo que pudo terminar en tragedia.
Redacción Reportaje Veracruzano



