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Bautista Hernández desmiente al PRI y reta a alcaldes a dar la cara: “No hay amenazas, hay miedo a quedarse solos”

Xalapa, Ver.— El choque político entre Morena y el PRI escaló este miércoles en el Congreso de Veracruz. El presidente de la Junta de Coordinación Política, Esteban Bautista Hernández, rechazó de manera tajante las acusaciones del dirigente estatal priísta, Adolfo Ramírez Arana, y las calificó sin rodeos como “una mentira”.

Luego de que el líder del tricolor afirmara que alcaldes priístas estarían siendo presionados para sumarse a Morena bajo la amenaza de tener problemas en la revisión de sus cuentas públicas, Bautista Hernández lanzó un reto directo: concedió 72 horas para que los ediles supuestamente coaccionados acudan al Congreso y lo enfrenten públicamente.

“Que vengan y me encaren. Que digan quién los está amenazando. Eso que se dice es falso”, sentenció el legislador morenista.

Para Bautista Hernández, el trasfondo de las declaraciones del PRI no es otro que el temor a perder presencia política. Afirmó que Ramírez Arana enfrenta el riesgo de quedarse sin representación municipal, dado el reducido número de alcaldías que gobierna su partido y el creciente descontento interno.

“Hay miedo, porque son muy pocas las alcaldías que ganaron y existe el riesgo de que se queden sin representación. Mucha gente se ha acercado por voluntad propia”, sostuvo.

El diputado reconoció que alcaldes de distintas fuerzas políticas le han manifestado su intención de abandonar sus partidos, pero negó de manera categórica cualquier intento de presión o condicionamiento. “No ando buscando declinaciones ni amenazando con la cuenta pública. Eso sería ruin, barato y corriente”, dijo.

Como ejemplo, mencionó el caso del alcalde de Cosautlán, Pablo Martínez Ortiz, quien —aseguró— acudió por iniciativa propia a su oficina para expresar su deseo de dejar las filas del PRI. Según Bautista, situaciones similares se han presentado con ediles de otros partidos inconformes con los grupos políticos que los llevaron al poder.

“El Congreso es la casa del pueblo. Aquí escuchamos a todos con respeto y libertad”, subrayó.

Finalmente, exigió al dirigente priísta que, si sostiene sus acusaciones, entregue nombres y pruebas ante las autoridades correspondientes. De lo contrario, advirtió, sus declaraciones solo buscan confundir a la opinión pública mediante un doble discurso.

“Aquí no se compran dignidades ni se trafica con amenazas. Hacemos política con rectitud y con principios”, concluyó.

La confrontación deja al descubierto la fragilidad interna del PRI en Veracruz y anticipa un escenario de mayor tensión política conforme se reacomodan las fuerzas rumbo a los próximos procesos electorales.

Redacción Reportaje Veracruzano

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