Cae fuera del país el presunto asesino de Angélica y Esthefanía: la justicia alcanza al fugitivo de Antón Lizardo

Veracruz vuelve a mirar de frente uno de sus crímenes más dolorosos
A más de un año del doble homicidio que estremeció a la zona conurbada Veracruz–Boca del Río, las autoridades confirmaron la detención en Colombia del presunto responsable del secuestro y asesinato de la médica veterinaria Angélica Virgen Camacho y de su hija, la joven universitaria Esthefanía Ferrari Virgen. El caso, ocurrido a inicios de 2025 en Antón Lizardo, municipio de Alvarado, se convirtió en un símbolo de la exigencia ciudadana contra la impunidad.
La captura se logró mediante mecanismos de cooperación internacional, luego de que el sospechoso huyera del país para evadir a la justicia mexicana. Su localización y aseguramiento en territorio colombiano marcan un punto de inflexión en una investigación que había dejado una herida abierta en la sociedad veracruzana.
De acuerdo con información oficial, el detenido ya se encuentra en proceso de traslado a México, donde será entregado a la Fiscalía General del Estado de Veracruz, institución que mantiene vigente una orden de aprehensión en su contra. Será ahí donde enfrente los cargos correspondientes por un crimen que sacudió la conciencia pública.
El asesinato de madre e hija provocó una ola de indignación que trascendió fronteras locales. Marchas, pronunciamientos ciudadanos y reclamos públicos colocaron el caso en el centro del debate sobre la violencia contra las mujeres y la necesidad de investigaciones eficaces. Para muchas familias, la detención representa la primera señal concreta de que la justicia, aunque tardía, puede alcanzarse.
Las autoridades estatales y federales informaron que las indagatorias continúan abiertas para determinar si existen más personas involucradas, así como para esclarecer por completo la red de apoyo que permitió la huida del presunto responsable.
Mientras el proceso legal avanza, Veracruz observa con atención. No se trata solo de un arresto internacional, sino de una prueba para las instituciones: demostrar que los crímenes que marcan a la sociedad no quedan en el olvido y que, incluso más allá de las fronteras, la justicia puede tocar la puerta de quienes creyeron haber escapado para siempre.
Redacción Reportaje Veracruzano



