Captura de Nicolás Maduro: Operación de alto impacto por parte de EE. UU. y declaraciones de Donald Trump

Caracas / Washington, D.C. — En un suceso sin precedentes que marca un antes y un después en las relaciones internacionales del continente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en la madrugada de este sábado la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro tras una operación militar ejecutada por fuerzas estadounidenses en territorio venezolano, según informaron agencias y autoridades norteamericanas.
La noticia, que ha generado reacciones encontradas en el ámbito global, fue confirmada por el propio Trump, quien detalló que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos durante el operativo y posteriormente trasladados fuera de Venezuela, rumbo a Estados Unidos.

Detalles de la operación y traslado
Según el relato oficial difundido por las autoridades estadounidenses, la captura se produjo tras una ofensiva militar de gran escala, en la cual participaron diversas unidades de las fuerzas armadas de EE. UU. Entre la madrugada y la mañana del sábado se registraron ataques aéreos y desplazamientos tácticos, incluidos en Caracas y otras zonas estratégicas, que culminaron con la detención de
Maduro y su esposa.
Trump afirmó que el operativo fue ejecutado con éxito y sin pérdidas fatales para las tropas estadounidenses, aunque sí reconoció algunos heridos leves entre el personal involucrado. La captura no solo se realizó, sino que también se hizo efectiva su traslado fuera de Venezuela, en un movimiento que ha sido comparado por algunos analistas con la histórica detención de Manuel Noriega en 1989.
El presidente estadounidense publicó una imagen en línea en la que se observa a Maduro con equipo de protección y custodiado en el barco de asalto USS Iwo Jima, el cual habría servido como punto de salida del líder venezolano hacia Estados Unidos, donde enfrentará cargos judiciales.
Las palabras de Donald Trump
Desde su cuenta oficial, Trump calificó la operación como un éxito rotundo y una “misión brillantemente ejecutada”, destacando la precisión táctica de las fuerzas especiales y celebrando la captura como un golpe directo contra lo que su administración ha descrito como un “régimen criminal dedicado al narcotráfico y la corrupción”.
En declaraciones televisivas, Trump incluso mencionó que siguió personalmente el desarrollo de la operación “como si fuera un programa de televisión”, mostrando la confianza con la que se condujo el operativo.
Más allá de la captura, el mandatario estadounidense adelantó que Estados Unidos estará directamente involucrado en la administración temporal de Venezuela hasta que se produzca una transición política considerada “segura y ordenada”. Esta decisión ha generado interrogantes sobre la soberanía venezolana y los alcances de la intervención estadounidense en un país extranjero.
Cargos y proceso legal
La captura se produce en el marco de una acusación penal emitida en 2020 en contra de Maduro y su esposa, en la que se les señala por delitos vinculados al narcotráfico, terrorismo y posesión de armas ilícitas ante tribunales federales de Nueva York. Trump señaló que ambos serán presentados ante el sistema de justicia estadounidense para responder por esas imputaciones.
El vicepresidente JD Vance respaldó este enfoque, subrayando que las autoridades ofrecieron “múltiples oportunidades” para resolver la situación de manera diferente, pero que la justicia debía cumplirse y Venezuela no podía seguir siendo un refugio para actividades vinculadas al narcotráfico internacional.
Reacciones internacionales y respuesta venezolana
La respuesta de Caracas fue inmediata y contundente. El gobierno venezolano rechazó la operación como una “agresión militar gravísima”, denunciando una violación flagrante de la soberanía nacional. Funcionario de alto rango indicó que se desconoce el paradero exacto de Maduro y Flores tras el operativo, demandando pruebas de vida y responsabilizando a Estados Unidos por las consecuencias políticas y sociales.
A nivel internacional, el secretario general de la ONU, António Guterres, calificó la intervención como un “precedente peligroso” que podría vulnerar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, instando a todas las partes a actuar con respeto por la soberanía y los derechos humanos.
Un impacto global con consecuencias todavía por medir
La captura de Nicolás Maduro representa un hecho sin precedentes en la historia contemporánea de América Latina y plantea profundas interrogantes sobre la legalidad de acciones extraterritoriales, la estabilidad regional y el futuro político de Venezuela. Mientras algunos líderes y sectores celebran la operación como un paso hacia la justicia y la lucha contra el narcotráfico, otros la critican como un acto de injerencia que puede desencadenar una nueva etapa de tensión geopolítica.
Redacción Reportaje Veracruzano



