Cierran accesos clandestinos en la México–Tuxpan: golpe a rutas de escape y a la evasión de casetas

Naranjos, Ver.— La autopista México–Tuxpan dejó de ser territorio de atajos. Autoridades iniciaron el cierre definitivo de accesos ilegales en el tramo correspondiente a Naranjos, una acción que apunta tanto a reforzar la seguridad como a frenar prácticas cotidianas que, durante años, se normalizaron al margen de la ley.
Estos accesos, identificados como “puntos rojos”, funcionaban como entradas y salidas clandestinas utilizadas por la delincuencia para huir tras cometer asaltos en la región. Sin embargo, no eran exclusivos del crimen organizado: también eran aprovechados por automovilistas que buscaban evadir el pago de la caseta, utilizando caminos improvisados para incorporarse o salir de la autopista sin cubrir el peaje correspondiente.

El cierre de estos pasos no autorizados responde a una lógica doble. Por un lado, elimina rutas de escape que facilitaban la comisión de delitos y complicaban la labor de vigilancia. Por otro, pone fin a los llamados “atajos”, una práctica que además de irregular representaba un riesgo constante de accidentes al tratarse de zonas sin condiciones adecuadas de seguridad vial.
De acuerdo con autoridades, la medida también busca reducir incidentes, ya que muchos de estos accesos carecían de señalización, iluminación o infraestructura, convirtiéndose en trampas para conductores y peatones.

“La autopista no es de libre acceso”, fue el mensaje de fondo. El cierre de los accesos ilegales pretende restablecer el orden, garantizar condiciones de circulación más seguras y asegurar equidad para quienes cumplen con el pago del peaje.
Con estas acciones, la México–Tuxpan entra en una nueva etapa de control, donde la consigna es clara: menos improvisación, menos impunidad y más reglas claras para todos los usuarios.
Redacción Reportaje Veracruzano



