
Xalapa, Ver.– La palabra oficial volvió a quedarse en el aire. Este lunes, trabajadoras y trabajadores del Hospital Regional “Dr. Luis F. Nachón” regresaron a las calles para exigir lo que, aseguran, el propio Gobierno del Estado se comprometió a pagar: el bono navideño correspondiente a las Medidas de Fin de Año 2025. Más de 55 empleados siguen sin recibir la prestación, pese a una promesa pública hecha el 31 de diciembre por la gobernadora Rocío Nahle García.
La protesta no surge de la nada ni es capricho. Es el resultado de un compromiso incumplido que hoy exhibe una cadena de omisiones administrativas, contradicciones oficiales y una transición institucional que, lejos de resolver, ha terminado por castigar a quienes sostienen el sistema de salud.
Los trabajadores, afiliados a la Sección 26 Centro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, señalaron con claridad el origen del conflicto: “diversas incidencias administrativas atribuibles a la Secretaría de Salud”. Incidencias que, traducidas a la vida real, significan bolsillos vacíos, deudas acumuladas y derechos laborales vulnerados.
El agravio es doble. Primero, porque el bono sí se pagó… pero no a todos. Segundo, porque la gobernadora reconoció públicamente el atraso, se disculpó y aseguró que el pago se realizaría antes de cerrar el año. Hoy, ese plazo está roto y la explicación oficial ya no alcanza para contener la inconformidad.
Desde la Secretaría de Finanzas y Planeación, su titular Miguel Reyes Hernández intentó deslindar responsabilidades al señalar que el adeudo corresponde al IMSS-Bienestar, derivado del proceso de transición. Incluso aseguró que, de no cumplirse el pago por parte de la Federación, el Estado asumiría la responsabilidad y posteriormente haría el ajuste correspondiente. Pero en los hechos, el dinero no ha llegado y la promesa sigue sin materializarse.
El funcionario reconoció además que el bono ni siquiera había sido contemplado inicialmente, que después se pagó de forma parcial y que existe “disposición” para cubrir lo pendiente. Disposición que, hasta ahora, no se refleja en las cuentas de quienes hoy protestan.
A ello se suma otro episodio que tensó aún más la relación: el pago inicial mediante tarjetas de vales de despensa, canjeables únicamente en tiendas Chedraui. Los trabajadores rechazaron esa modalidad y exigieron el pago en efectivo, como corresponde a una prestación laboral, detonando manifestaciones en distintos municipios del estado.
Lo que hoy ocurre en el Hospital Nachón no es un hecho aislado. Es una señal de alerta. Cuando el gobierno falla en cumplir compromisos básicos con su propio personal de salud, el discurso de orden, transición y buena voluntad se queda corto frente a la realidad.
Los trabajadores ya fueron claros: exigen instrucciones inmediatas para la regularización total del pago y el respeto pleno a sus derechos laborales. La pregunta que queda en el aire es incómoda pero necesaria:
¿cuántas protestas más se necesitan para que una promesa oficial se convierta en pago efectivo?
Mientras tanto, el bono sigue ausente… y la credibilidad institucional, en deuda.



