El reportero Carlos Castro es asesinado en Poza Rica, Veracruz, en un nuevo episodio de violencia contra la prensa

Poza Rica, Ver.— Carlos Castro, periodista especializado en la cobertura de nota policiaca en el norte de Veracruz, fue asesinado a balazos la noche de este jueves 8 de enero dentro de un establecimiento de comida ubicado sobre la avenida 20 de Noviembre, una de las vialidades más transitadas de Poza Rica. El ataque, perpetrado por hombres armados que lograron huir, volvió a colocar a la violencia contra la prensa en el centro del debate público en la entidad.
Castro era director del medio digital Código Norte Veracruz y colaborador del portal Noreste. De acuerdo con reportes oficiales, el periodista se encontraba en un negocio de birria —propiedad de su familia— cuando fue atacado. Murió en el lugar tras recibir múltiples impactos de arma de fuego, mientras comensales y transeúntes buscaban resguardarse.

Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, del Ejército Mexicano y corporaciones municipales acordonaron la zona y desplegaron un operativo en los alrededores, sin que hasta el cierre de esta edición se reporten personas detenidas. La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y determinar el móvil del crimen.
Antecedentes y contexto
Compañeros del gremio señalaron que Carlos Castro había sido beneficiario de medidas de protección en 2024, otorgadas por la Comisión Estatal de Atención y Protección para los Periodistas (CEAPP), luego de recibir amenazas relacionadas con su labor informativa. Dichas amenazas lo obligaron temporalmente a salir de Poza Rica. El periodista deja a una hija en la orfandad.
Tras conocerse el homicidio, la CEAPP emitió un comunicado en el que condenó el ataque, expresó condolencias a la familia y exigió una investigación “pronta, exhaustiva e imparcial” que permita identificar y sancionar a los responsables.
Violencia contra la prensa en Veracruz
El asesinato de Castro se produce en un contexto de persistente riesgo para el ejercicio periodístico en Veracruz, una de las entidades con mayor número de agresiones históricas contra comunicadores. Durante la administración de la gobernadora Rocío Nahle García, iniciada el 1 de diciembre de 2024, este es el primer homicidio de un periodista en el estado. En 2025, no se registraron asesinatos de comunicadores en la entidad, aunque organizaciones civiles documentaron amenazas y casos de desaparición.

A nivel histórico, Veracruz ha sido escenario de múltiples crímenes contra la prensa en distintos sexenios. Durante el gobierno de Javier Duarte (2010–2016) se documentaron 17 asesinatos y tres desapariciones de periodistas; en la administración de Miguel Ángel Yunes (2016–2018), cuatro homicidios; y en el periodo de Cuitláhuac García (2018–2024), al menos cinco casos vinculados directamente con la labor informativa.
En el ámbito nacional, organizaciones como Artículo 19 advierten que la violencia contra periodistas sigue siendo un problema estructural. Hasta noviembre de 2025, dicha organización había contabilizado 12 periodistas asesinados en México durante el actual periodo presidencial, cifra que refleja —según sus informes— la persistencia de condiciones de inseguridad e impunidad.
Reacciones del gremio
El asesinato de Carlos Castro generó reacciones inmediatas entre periodistas de la región norte de Veracruz, quienes anunciaron que en los próximos días realizarán pronunciamientos públicos para exigir justicia, así como garantías reales para el ejercicio de la libertad de expresión.
Mientras avanzan las investigaciones, el caso vuelve a evidenciar los desafíos que enfrentan los reporteros locales que cubren temas de seguridad en zonas marcadas por la violencia, y reabre el debate sobre la efectividad de los mecanismos de protección y la capacidad del Estado para prevenir ataques contra quienes informan.
Redacción Reportaje Veracruzano



