Fiscalizar sin tregua: el largo rastro del dinero público bajo la lupa del ORFIS

Desde 2007, el órgano fiscalizador ha denunciado un presunto daño patrimonial superior a 35 mil millones de pesos; aunque la recuperación avanza, la magnitud del desfalco revela la profundidad del problema estructural
Xalapa, Veracruz.— Las cifras no admiten eufemismos. Entre 2007 y la fecha, el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS) ha presentado 361 denuncias por presunto daño patrimonial que, en conjunto, superan los 35 mil 728 millones de pesos. Un monto que, más que una estadística administrativa, traza un mapa persistente de irregularidades en el manejo de los recursos públicos a lo largo de casi dos décadas.
Durante su comparecencia, la auditora general Delia González Cobos expuso que, pese a la dimensión del quebranto detectado, los procesos de fiscalización y solventación han permitido recuperar recursos. Tan solo de las cuentas públicas correspondientes al periodo 2011–2024, el ORFIS logró la restitución de 2 mil 176 millones 875 mil pesos, cifra que evidencia avances, pero también subraya lo que aún permanece sin resarcir.
Un punto de inflexión se dio en noviembre de 2021, con la creación de la Unidad de Investigación del ORFIS. A partir de entonces, y respecto a las cuentas públicas 2017–2024, se han recuperado 183 millones 569 mil pesos adicionales, como resultado de procedimientos más focalizados en la integración de expedientes y el seguimiento de responsabilidades.
En paralelo, el ente fiscalizador reforzó su capacidad operativa. El Programa Anual de Auditorías 2025 quedó integrado por mil 396 ejercicios de fiscalización —entre auditorías integrales, revisiones y evaluaciones—, lo que representa un incremento del 15 por ciento respecto a 2024. El mensaje institucional es claro: más auditorías, mayor cobertura y presión sostenida sobre los entes fiscalizables.
Al cierre del Procedimiento de Fiscalización Superior, el ORFIS determinó un presunto daño patrimonial por 2 mil 372 millones de pesos en 223 entes fiscalizables, mientras que otros 311 organismos presentaron inconsistencias administrativas o recibieron recomendaciones correctivas. Como resultado de la etapa de solventación, 156 entes realizaron reintegros por más de 54 millones de pesos, una fracción mínima frente al volumen total observado, pero significativa como precedente.
En cumplimiento de la Ley de Fiscalización Superior y Rendición de Cuentas del Estado, el ORFIS entregó el 1 de octubre de 2025 al Congreso de Veracruz los informes General Ejecutivo, Individuales y Especiales de la Cuenta Pública 2024. Posteriormente, el 31 de octubre, el Congreso aprobó dichos informes mediante decreto, habilitando al órgano fiscalizador para continuar con los procedimientos de investigación, la presentación de denuncias y el seguimiento administrativo ante los Órganos Internos de Control.
Delia González Cobos sostuvo que el trabajo no se limita a detectar anomalías, sino a darles cauce institucional. En ese sentido, informó que el seguimiento de observaciones administrativas correspondientes a las cuentas públicas 2017–2024 registra un cumplimiento promedio del 80 por ciento por parte de los entes fiscalizables. Además, de mil 773 investigaciones iniciadas por presunto daño patrimonial, solo 309 permanecen en proceso, lo que representa un avance del 83 por ciento, con corte a la primera quincena de enero de 2026.
A este esfuerzo se suma la actividad jurídica del ORFIS: durante el periodo informado se realizaron mil 985 actuaciones en asuntos contenciosos y actos administrativos, así como mil 192 actividades adicionales desde las áreas jurídica y de investigación.
El balance deja una lectura doble. Por un lado, el ORFIS exhibe músculo técnico, mayor capacidad de seguimiento y resultados concretos en la recuperación de recursos. Por otro, las cifras acumuladas de daño patrimonial revelan una constante: la fiscalización sigue siendo una carrera de fondo frente a prácticas arraigadas de opacidad y mal manejo del erario. La transparencia avanza, sí, pero el tamaño del problema confirma que la rendición de cuentas en Veracruz aún enfrenta una deuda histórica.
Redacción Reportaje Veracruzano



