Muerte en la antesala de la ayuda: un adulto mayor fallece fuera de la clínica del DIF en Agua Dulce

Agua Dulce, Ver.— La escena fue tan cruda como reveladora: un adulto mayor perdió la vida en el exterior de la clínica del DIF municipal, a la espera de una atención que nunca llegó a tiempo. El hecho ocurrió en pleno espacio destinado a la asistencia social, convirtiéndose en un símbolo doloroso de las fallas estructurales en la atención de emergencias médicas en el municipio.
De acuerdo con testimonios de familiares y ciudadanos presentes, el hombre se encontraba en estado crítico y requería con urgencia ser trasladado a un hospital de mayor capacidad en Coatzacoalcos. Sin embargo, la ausencia de una ambulancia disponible y la demora en la respuesta impidieron que el traslado se concretara. El tiempo, ese factor decisivo en cualquier emergencia médica, jugó en contra.
Minutos antes del fallecimiento, la desesperación se trasladó a las redes sociales. Ahí, familiares y ciudadanos pidieron auxilio público y solicitaron la intervención del alcalde electo Ángel Delgado Ramírez, con la esperanza de destrabar una respuesta institucional que nunca llegó a tiempo. El desenlace fue fatal.
El caso generó indignación y tristeza entre habitantes de Agua Dulce, quienes cuestionan cómo es posible que, en una clínica del DIF, una vida se apague por falta de logística y coordinación, más que por la gravedad misma del padecimiento. Vecinos del sector señalaron que lo ocurrido no es un hecho aislado, sino el reflejo de carencias persistentes en el sistema municipal de salud, particularmente en la atención a emergencias y en la vinculación con hospitales regionales.
“La vida de un adulto mayor no debería depender de si hay o no una ambulancia disponible”, escribió una habitante en redes sociales. “Esto no es mala suerte, es falta de previsión y de prioridad”.
En contraste, versiones oficiales señalaron que el adulto mayor sí habría recibido atención médica dentro de la clínica del DIF, y que se encontraba en espera del traslado a un hospital especializado cuando lamentablemente perdió la vida. La diferencia entre ambas narrativas no cancela la pregunta central: ¿por qué el traslado no se realizó a tiempo?
El fallecimiento deja al descubierto un punto crítico que las autoridades locales no pueden seguir evadiendo: la atención médica no termina en la consulta inicial, y la asistencia social pierde sentido cuando no cuenta con los medios para responder en situaciones límite.
Hoy, en Agua Dulce, la discusión ya no es solo sobre responsabilidades inmediatas, sino sobre la urgencia de fortalecer los servicios de salud, la capacidad de respuesta y la dignidad con la que se atiende a los sectores más vulnerables. Porque cuando la ayuda llega tarde, el costo siempre es irreversible.
Redacción Reportaje Veracruzano



