
Xalapa, Veracruz.— A casi una semana del asesinato del periodista Carlos Ramírez Castro en Poza Rica, el caso vuelve a estremecer por una nueva y delicada arista: la desaparición de su novia, Wendy Arantxa Portilla. Este lunes, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, confirmó públicamente que la Fiscalía General del Estado solo tiene registrada una denuncia formal por la desaparición de una de las dos jóvenes reportadas como no localizadas tras el sepelio del comunicador.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria estatal precisó que, de acuerdo con el informe presentado en la Mesa de Seguridad por la fiscal general, Verónica Hernández Giadáns, únicamente existe una carpeta iniciada por la madre de Wendy Arantxa, lo que jurídicamente limita la actuación institucional a ese caso específico.
“La Fiscalía es la que debe informar cómo van las investigaciones. Hay una denuncia presentada por la mamá, y es sobre ese reporte donde se está trabajando”, expuso la Gobernadora, al subrayar que la autoridad ministerial actúa conforme a los procedimientos formales.
Las jóvenes Wendy Arantxa Portilla y Karime Montserrat Murrieta fueron vistas por última vez el pasado 10 de enero, durante el funeral del periodista asesinado. Desde entonces, no se ha tenido comunicación ni información oficial sobre su paradero, lo que ha generado preocupación en el gremio periodístico y en la opinión pública, especialmente por el contexto de violencia que rodea el caso.
Hasta ahora, sobre Karime Montserrat no se ha informado la existencia de una denuncia formal, por lo que las autoridades estatales no han emitido un pronunciamiento detallado sobre su situación.
Salud: la salida de Valentín Herrera, en pausa y sin fecha definida
En otro tema abordado durante la conferencia, Rocío Nahle se refirió a la situación del secretario de Salud de Veracruz, Valentín Herrera Alarcón, cuya permanencia al frente de los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER) continúa siendo incierta.
La Gobernadora reveló que el funcionario presentó su renuncia desde noviembre del año pasado, debido a compromisos laborales con el ISSSTE en la Ciudad de México, donde mantiene su plaza como médico especialista. Sin embargo, explicó que le solicitó mantenerse en el cargo mientras se definía su relevo.
“Es un médico con una trayectoria sólida, comprometido con la transformación y con una ética muy alta. Estoy profundamente agradecida con él. Si se queda una semana, un mes, seis meses o un año, está bien”, expresó.
Nahle añadió que la decisión final dependerá de lo que determinen sus superiores en el ámbito federal, dejando abierta la posibilidad de una salida inmediata o una permanencia prolongada.
Ambos temas, aunque distintos, reflejan un mismo escenario: un gobierno estatal que enfrenta simultáneamente crisis de seguridad, exigencias de justicia y ajustes internos en áreas clave de la administración pública, bajo el escrutinio permanente de la sociedad veracruzana.
Redacción Reportaje Veracruzano



