
El recurso dejará de financiar viajes privados y se destinará exclusivamente a proyectar Veracruz y formar talento turístico
Xalapa, Ver.— El Impuesto por la Prestación de Servicios de Hospedaje vuelve a su origen: será un instrumento del Estado y no una caja paralela para intereses empresariales. Así lo dejó claro la gobernadora Rocío Nahle García al anunciar una iniciativa enviada al Congreso local para reformar el Código Financiero y redefinir el uso de estos recursos, históricamente cuestionados por su opacidad.
La mandataria fue directa: los empresarios que integren el Comité Técnico del Fideicomiso tendrán voz, pero no voto. La razón, explicó, es que en el pasado el impuesto se les regresaba a los hoteleros y terminaba financiando viajes y agendas particulares, no una estrategia real de promoción turística para Veracruz.
“El impuesto que pagan los turistas en los hoteles es un impuesto del Estado, y es para la promoción turística. Se había desvirtuado”, sentenció Nahle, al subrayar que su administración ya realiza campañas como no se veían desde el gobierno de Miguel Alemán, con presencia nacional e internacional.
La gobernadora detalló que durante 2025 Veracruz desplegó promoción en mercados clave, llevando expresiones artísticas y artesanales a ciudades como Londres, Madrid y Nueva Orleans, además de participar en ferias especializadas. “Este recurso se va a utilizar exclusivamente para la promoción turística”, reiteró.
Formación, no simulación
Nahle también explicó que la iniciativa contempla destinar parte del impuesto a infraestructura estratégica, específicamente a la creación de la Escuela de Servicios Turísticos, un proyecto largamente postergado en la entidad. La escuela se instalará en el Ilustre Instituto Veracruzano, aprovechando un edificio construido durante la administración anterior.
El proyecto surgió luego de que Acapulco declinara albergar esta escuela a nivel federal. Veracruz levantó la mano, obtuvo el programa académico y el respaldo del Gobierno de México. Aunque la intención era iniciar en enero, aún faltan talleres especializados que quedarán concluidos este mismo año.
La escuela estará dirigida a quienes sostienen la operación diaria del turismo: meseros, personal hotelero, guías y prestadores de servicios, un sector clave que —reconoció implícitamente— ha sido olvidado mientras los recursos se diluían en otras prioridades.
Turismo con visión pública
En el mismo contexto, el secretario de Turismo, Igor Rojí, adelantó que se trabajará en la recuperación del mirador de Naolinco, actualmente en condiciones críticas, mediante coordinación con las nuevas autoridades municipales.
El mensaje político es claro: el turismo deja de ser un negocio administrado desde escritorios privados y regresa al control del Estado como política pública. La reforma al Impuesto al Hospedaje no sólo redefine quién decide, sino para qué se decide: promoción real, infraestructura formativa y resultados medibles, no boletos de avión ni agendas opacas.
Redacción Reportaje Veracruzano



