
Xalapa, Ver.— El corazón administrativo del pueblo mágico de Xico enfrenta una de sus decisiones más delicadas en años. El palacio municipal, edificio emblemático y punto de encuentro ciudadano, ya no es seguro. Así lo establece un dictamen de Protección Civil que advierte riesgos estructurales graves y que ha encendido las alertas dentro del Ayuntamiento.
El alcalde Eduardo Pozos Pérez confirmó que su administración considera inevitable la reconstrucción total del inmueble, luego de que las lluvias recientes exhibieran un deterioro que va más allá de simples filtraciones. El agua ha penetrado muros, debilitado áreas clave y dejado prácticamente inutilizable el espacio donde sesiona el Cabildo.
Pero el problema no se limita a una sala afectada. De acuerdo con el edil, el dictamen técnico señala riesgos para trabajadores municipales y ciudadanos, lo que vuelve insostenible seguir operando con normalidad dentro del edificio.
“La situación ya no se resuelve con mantenimiento”, reconoció Pozos Pérez, al admitir que el desgaste estructural exige una intervención de fondo, incluso desde los cimientos. No obstante, el proyecto aún carece de un monto definido, pues la reconstrucción deberá realizarse por etapas para no comprometer recursos destinados a otras obras y acciones prioritarias del municipio.
El reto no es solo financiero. Al tratarse de un inmueble ubicado en un pueblo mágico, cualquier intervención deberá cumplir con estrictas normas de conservación. Por ello, el Ayuntamiento tendrá que entablar diálogo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y con el Comité de Pueblos Mágicos, a fin de evitar violaciones a la reglamentación vigente y preservar la identidad histórica de Xico.
Mientras se define el rumbo del proyecto, el Cabildo ya tomó una decisión operativa: trasladar provisionalmente la sede del Ayuntamiento a un inmueble cercano conocido como Casa Quemada, ubicado a una cuadra del palacio municipal. La medida busca garantizar la seguridad sin frenar la atención a la ciudadanía.
El consenso al interior del gobierno municipal es claro: seguir utilizando el edificio actual implica un riesgo que ya no están dispuestos a asumir. La discusión ahora gira en torno a cómo reconstruir sin perder la esencia histórica de Xico y, al mismo tiempo, dotar al municipio de un espacio seguro y funcional para las próximas décadas.
Redacción Reportaje Veracruzano



