Ajedrez PolíticoCorrupciónVeracruz Sur

Regalías, Real Madrid y quincenas impagas: el alcalde de Catemaco se refugia en Paquita mientras el Ayuntamiento se hunde

Xalapa, Ver. — Mientras trabajadores municipales de Catemaco siguen esperando el pago de su primera quincena y el Ayuntamiento opera entre goteras, caos administrativo y presuntas irregularidades heredadas, el alcalde Manuel Eduardo Toscano decidió apagar el incendio político con una explicación tan llamativa como polémica: su viaje a Madrid, asegura, fue financiado con regalías por haber sido compositor de Paquita la del Barrio.

Luego de que circulara un video donde se le observa asistiendo a un partido del Real Madrid, el edil enfrentó el cuestionamiento público en el Congreso local. Ahí, sin rodeos, afirmó que “gracias a Dios” cuenta con recursos propios suficientes para viajar al extranjero, producto —según dijo— de los derechos de autor que aún percibe por canciones interpretadas por la fallecida intérprete.

El alcalde insistió en que su asistencia a la Feria Internacional de Turismo en España no representó un solo peso del erario municipal y que todos los gastos fueron cubiertos “de su bolsa”, en un intento por deslindarse del creciente malestar social que provocó su aparición en uno de los estadios más caros y mediáticos del mundo.

Sin embargo, la explicación contrasta con una realidad mucho menos glamorosa: Toscano reconoció que su administración no ha podido pagar siquiera la primera quincena a los trabajadores municipales, justificándolo con el “desastre” financiero y administrativo que —afirma— le dejó la pasada administración.

El edil detalló que encontró un Ayuntamiento prácticamente inoperante: sin claves para iniciar el cobro del Impuesto Predial, con instalaciones deterioradas y un palacio municipal plagado de goteras que, dijo, impedían atender adecuadamente a la ciudadanía. Una de sus primeras acciones, sostuvo, fue mandar a impermeabilizar el edificio para poder trabajar durante la temporada de lluvias.

Además, no descartó la presentación de denuncias contra la administración anterior por las condiciones en que le fue entregado el municipio, abonando así a un discurso de herencia maldita que, por ahora, no se ha traducido en resultados concretos para los empleados ni para la población.

La pregunta que flota en el ambiente es inevitable: ¿basta con invocar regalías artísticas para justificar viajes internacionales cuando el gobierno municipal no puede cumplir con su obligación más básica, que es pagar a sus trabajadores? En Catemaco, mientras el alcalde se defiende desde Madrid y Paquita la del Barrio, la administración local sigue desafinando… y caro.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba