
Veracruz, Ver.— Presionados por el rechazo ciudadano y la advertencia del gobierno estatal, transportistas de ASTRAVER tuvieron que recular tras aumentar sin autorización el pasaje en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río–Medellín.
Luego de aplicar de forma parcial una tarifa de hasta 12 pesos, reconocieron que fue una mala decisión y confirmaron que el cobro se mantiene en 9 pesos y 7 pesos para estudiantes y adultos mayores.
El vocero del gremio, Jorge Ramos, admitió que el alza respondió a la desesperación del sector, aunque aceptó que se violaron las reglas. Pese a calificar como insostenibles las tarifas oficiales, los concesionarios dijeron acatar la instrucción del gobierno y devolver las unidades híbridas Ulúa al control del Estado. El mensaje fue claro: el aumento no pasó, y el costo político tampoco.



