Alerta RojaEstatalVeracruzXalapa

VERACRUZ INAUGURA 2026 EN EL “CUADRO DEL HORROR”: SIETE HOMICIDIOS EN UN DÍA Y TRECE EN CUATRO

La sangre vuelve a marcar la agenda del estado mientras la violencia desmiente cualquier discurso oficial de control y seguridad

Veracruz comenzó el año como ya se ha vuelto costumbre: entre balas, ejecuciones y cadáveres. Apenas en los primeros días de 2026, la entidad regresó al primer lugar nacional en homicidios dolosos, encendiendo nuevamente las alertas por una violencia que no cede y una estrategia de seguridad que no da resultados.

El domingo 4 de enero, Veracruz se colocó como el estado con más homicidios en todo el país, al registrar siete asesinatos en una sola jornada, de acuerdo con los reportes diarios del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Una cifra que, por sí sola, resulta escandalosa; pero que se vuelve aún más alarmante al observar el contexto completo.

En apenas cuatro días, el acumulado ya alcanza 13 homicidios dolosos, una estadística que coloca nuevamente a la entidad dentro del llamado “cuadro del horror” nacional, ese ranking no oficial pero brutal que mide el fracaso institucional en vidas humanas perdidas.

Los hechos que componen este arranque sangriento no son menores ni aislados. Cuatro hombres fueron hallados decapitados en un rancho de Sayula de Alemán, a un costado de la carretera Transístmica, en un crimen de alto impacto que evidencia el nivel de brutalidad con el que operan los grupos criminales. El hallazgo provocó una intensa movilización policiaca, pero no disipó la pregunta central: ¿dónde estaba el Estado antes de que ocurriera la masacre?

Ese mismo día, la violencia cruzó otra línea roja: un hombre fue ejecutado a balazos durante una fiesta infantil en un salón de eventos de Coatzacoalcos, sembrando el pánico entre familias y menores de edad. El mensaje es claro y devastador: ya no hay espacios seguros, ni horarios, ni límites.

Municipios como Maltrata y Tuxpan también se sumaron a la lista de ejecuciones en los días previos, confirmando que la violencia no está focalizada, sino extendida de norte a sur del estado, sin contención visible.

Este inicio de año ocurre, además, tras un 2025 marcado por altas cifras de homicidios dolosos, pese a los intentos oficiales por matizar los números con comparativos estadísticos. Pero la realidad es terca: los cadáveres no mienten y la percepción ciudadana tampoco.

La pregunta es inevitable y urgente:

¿Cuál es la estrategia real de seguridad para Veracruz?
¿Quién responde por este arranque de año teñido de sangre?
¿Hasta cuándo los veracruzanos seguirán viviendo bajo el asedio del miedo?

Veracruz, un estado con enorme potencial económico, cultural y turístico, vuelve a ser noticia por lo peor. El 2026 no apenas inició: arrancó manchado de sangre, confirmando que la violencia no fue erradicada, solo se administró… y mal.

El regreso al “cuadro del horror” no es casualidad. Es consecuencia. Y mientras no haya decisiones firmes, acciones contundentes y resultados visibles, la muerte seguirá marcando el calendario en Veracruz.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba