Ajedrez PolíticoCorrupciónPoza RicaVeracruz Norte

Adanely limpia la ciudad; Yuliet la ensucia desde el escritorio: el sabotaje silencioso al discurso ambiental en Poza Rica

Poza Rica, Ver.— En el Ayuntamiento de Poza Rica no hace falta revisar encuestas ni leer discursos para entender lo que ocurre: basta con salir a las calles. Ahí, donde la Presidenta Municipal Adanely Rodríguez encabeza jornadas de limpieza y trata de recomponer la imagen urbana, también se observan montones de pinos navideños tirados como basura común, centros de acopio convertidos en focos de desorden y esquinas que parecen bodegas improvisadas.

El contraste no es ideológico ni partidista: es visual, tangible, cotidiano. Mientras la presidencia intenta construir una narrativa de orden y embellecimiento, desde otra área del mismo Ayuntamiento se proyecta la imagen contraria: abandono, desorganización y ausencia de resultados.

El manejo de los pinos navideños terminó por exhibir lo que en los pasillos municipales ya se comenta sin rodeos: la comisión de Fomento Forestal, Ecología y Medio Ambiente, encabezada por la regidora sexta Yuliet Vanessa Gallardo Martínez, quedó reducida a un membrete sin capacidad operativa.

No hubo estrategia visible, ni supervisión efectiva, ni coordinación para evitar que los puntos de acopio se convirtieran en basureros improvisados. El resultado fue una escena repetida en varias colonias: árboles secos amontonados, sin clasificación ni destino claro, proyectando una imagen de desorden que contradice cualquier discurso ambiental.

Y mientras la ciudad se afea, la respuesta institucional se limita a exhortos, recomendaciones y mensajes de escritorio. Como si gobernar fuera mandar recaditos y no asumir responsabilidades.

El problema no es la ciudadanía, como suele insinuarse en los discursos cómodos. El problema es la ausencia de liderazgo operativo en un área que, por naturaleza, debería estar en la calle, organizando, supervisando y resolviendo.

En política municipal, cada acción suma o resta. Y hoy, la ecuación es evidente:

Una presidencia que intenta limpiar la imagen urbana.
Una comisión ambiental que deja escenas de abandono.

No se trata de grilla, sino de resultados. Porque mientras la alcaldesa da la cara en campo, desde dentro del propio Ayuntamiento se generan las postales que tiran por la borda cualquier esfuerzo de orden.

En los corredores del poder local ya se repite la misma frase: hay quienes quieren aparecer en la foto de los logros, pero no cargar con el peso de los problemas. Y cuando la realidad exige respuestas, el silencio administrativo se vuelve la única política pública.

Poza Rica no necesita discursos verdes ni regidurías decorativas. Necesita funcionarios que trabajen, resuelvan y asuman las consecuencias de sus omisiones. Porque en la administración pública, el que no suma… termina estorbando.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba