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Disparan contra la casa del alcalde de Banderilla y exhiben la fragilidad de la seguridad municipal

Banderilla, Veracruz.— La violencia volvió a marcar territorio en el corazón del municipio. Cerca de la medianoche del lunes, sujetos armados atacaron a balazos la vivienda del presidente municipal de Banderilla, José Antonio Sangabriel Fernández, en un hecho que no solo encendió las alarmas policiacas, sino que dejó al descubierto la vulnerabilidad incluso de las figuras de poder local.

El ataque ocurrió sobre la avenida Nicolás Bravo —arteria principal del municipio— a la altura de la zona conocida como La Calera. De acuerdo con los primeros reportes, al menos cuatro detonaciones fueron realizadas de manera directa contra la fachada del inmueble y un vehículo estacionado en el exterior, antes de que los agresores huyeran sin enfrentar resistencia.

El estruendo de los disparos rompió la quietud nocturna y sembró el pánico entre vecinos, quienes de inmediato alertaron a los servicios de emergencia. Minutos después se activó el código rojo, desplegándose un operativo de la Secretaría de Seguridad Pública en calles aledañas. El resultado: ningún detenido.

Testigos refirieron que los agresores se desplazaban a bordo de un automóvil, presuntamente un Civic, desde el cual ejecutaron el ataque con precisión y rapidez. Tras la agresión, escaparon por el bulevar Banderilla con dirección a Xalapa, incorporándose posteriormente a la avenida Lázaro Cárdenas, una de las vías más transitadas y estratégicas de la capital del estado.

Durante la inspección preliminar, autoridades confirmaron impactos de bala en la puerta principal del domicilio del edil, así como daños visibles en un automóvil Nissan negro estacionado frente a la vivienda. La zona fue acordonada parcialmente para permitir el trabajo de agentes ministeriales y personal pericial, quienes realizaron el levantamiento de indicios balísticos.

Se confirmó que el alcalde y su familia no se encontraban en riesgo y que no hubo personas lesionadas. Sin embargo, el mensaje fue claro y contundente: alguien quiso demostrar capacidad de fuego y alcance.

La Fiscalía General del Estado abrió la carpeta de investigación correspondiente para esclarecer el móvil del ataque, identificar a los responsables y determinar si se trató de una advertencia, intimidación o un acto con trasfondo político o criminal.

Mientras tanto, el ataque deja una pregunta incómoda flotando en el aire: si el domicilio del presidente municipal puede ser blanco de un atentado armado, ¿qué tan expuesta está la ciudadanía común en Banderilla? La respuesta, hasta ahora, sigue pendiente.

Redacción Reportaje Veracruzano

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