Orizaba, Ver.— Un grupo de 38 exguardias de seguridad bloqueó este lunes los accesos principales de la planta de Heineken en Orizaba para denunciar presuntos despidos injustificados y pagos que, aseguran, no cumplen con lo que marca la ley.
Los inconformes, que trabajaban para empresas de seguridad privada, señalaron que algunos cuentan con hasta 20 años de antigüedad y fueron separados del servicio sin previo aviso ni documentación formal. Indicaron que al acudir a recibir su finiquito detectaron montos que consideran menores a los establecidos por la legislación laboral.
El bloqueo afectó el ingreso y salida de personal y proveedores, provocando retrasos en cambios de turno y en la logística de carga. También se reportaron afectaciones en instalaciones vinculadas a la empresa Crown Holdings.
Los manifestantes sostienen que su protesta es pacífica y que buscan una liquidación conforme a derecho. Hasta el momento, las empresas señaladas no han emitido un posicionamiento oficial.
