Jáltipan: El cementerio del silencio; hallan fosa con restos que vinculan a empresarios secuestrados

JÁLTIPAN, VERACRUZ
La geografía del sur de Veracruz vuelve a quedar marcada por la violencia tras el hallazgo de una fosa clandestina en el poblado de Cocuital. El sitio, localizado a pocos minutos de la cabecera municipal, albergaba los restos de al menos tres personas, en un hecho que evidencia la vulnerabilidad de la seguridad pública en el corredor industrial de la entidad.
A diferencia de los protocolos de búsqueda oficiales, este hallazgo se produjo de forma accidental para las instituciones. La ubicación del predio fue revelada por una víctima que, tras lograr evadir a sus captores en un último acto de supervivencia, alcanzó a rendir declaración antes de perder la vida en un centro hospitalario. Esta omisión de la inteligencia preventiva pone bajo la lupa la efectividad de los patrullajes en una zona donde el secuestro se mantiene como una herida abierta.
Víctimas de la inseguridad en el corredor sur
Fuentes cercanas al caso vinculan los indicios hallados con la desaparición forzada de dos empresarios del sector entretenimiento y un conductor de transporte público, quienes habían sido sustraídos de sus hogares en el municipio de Cosoleacaque. Este incidente no solo representa una tragedia familiar, sino un golpe directo a la mermada estabilidad económica de la región, que observa con desconfianza la falta de garantías para el libre ejercicio comercial.
«La localización de los restos en Cocuital no es un éxito de la fiscalía, sino la consecuencia de un sistema de seguridad que reacciona ante la evidencia innegable de la tragedia.»
La administración del silencio
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene un hermetismo absoluto sobre el proceso de identificación genética. Mientras el personal del Servicio Médico Forense (Semefo) procesa la escena, el despliegue de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano se limita al resguardo perimetral, dejando a la sociedad civil en un estado de incertidumbre respecto a la operatividad de las células criminales que operan en los límites de Jáltipan y Cosoleacaque.
Reporte en desarrollo. Se espera que las pruebas de ADN proporcionen certeza jurídica a las familias que han denunciado estas desapariciones ante la nula respuesta preventiva del estado.



