Justicia bajo presión: Pobladores de Hidalgotitlán obligan a comandante a rendir cuentas ante la Fiscalía por liberar a presunto abigeo

Hidalgotitlán, Ver.- La paciencia se agotó en el sur del estado. Habitantes del municipio de Hidalgotitlán decidieron llevar directamente ante la autoridad ministerial al comandante de la Policía Municipal, luego de que un hombre señalado por la posesión de borregos presuntamente robados fuera dejado en libertad.
La tensión social escaló este lunes 16 de febrero, cuando un grupo de pobladores trasladó al mando policiaco hasta la Fiscalía Regional de Minatitlán para exigir explicaciones formales.
El origen del conflicto: tres borregos y una sospecha
De acuerdo con testimonios de los afectados, durante el fin de semana se reportó el robo de al menos tres borregos en comunidades rurales. Ante la falta de resultados inmediatos, los propios vecinos se organizaron para buscarlos.
En esa movilización localizaron a un individuo que tenía en su poder a los animales. El señalado habría argumentado que los compró, pero —según los denunciantes— no presentó documentos ni pruebas que acreditaran la adquisición legal.
Los pobladores optaron por no tomar justicia por mano propia y entregaron al sujeto a la Policía Municipal, confiando en que el procedimiento seguiría su curso legal.
La chispa que encendió la inconformidad
La molestia estalló cuando, al acudir a formalizar la denuncia, los ciudadanos fueron informados de que el presunto implicado ya había sido liberado.
La noticia encendió sospechas de encubrimiento y detonó la movilización comunitaria. En una zona donde el abigeato —robo de ganado— es un problema recurrente, la percepción de impunidad pesa tanto como las pérdidas económicas.
Vecinos señalaron que no se trata de un hecho aislado, sino de un patrón que golpea constantemente a pequeños productores.
“Recibo órdenes”: la postura del comandante
Ante la presión social, el comandante Rigoberto Jiménez Hernández accedió a acompañar a los inconformes hasta la sede ministerial. Ahí sostuvo que la liberación no fue una decisión personal, sino producto de instrucciones superiores.
La declaración no disipó las dudas.
Ya en la Fiscalía, elementos ministeriales procedieron a asegurar al mando policiaco para deslindar responsabilidades y esclarecer si existieron irregularidades en la actuación policial.
Investigación abierta
El caso quedó bajo análisis para determinar:
Si hubo fallas en el protocolo de detención.
Si la liberación del señalado fue jurídicamente procedente.
O si existió alguna conducta indebida.
Las autoridades exhortaron a los afectados a formalizar las denuncias correspondientes para que el proceso tenga sustento legal.
Mientras tanto, en Hidalgotitlán la discusión va más allá de tres borregos: se trata de confianza en la autoridad y de la exigencia de que los delitos rurales no queden en la sombra.
Redacción Reportaje Veracruzano



