La fragilidad del oficialismo: Zenyazen Escobar admite que Morena es dependiente del PT y el Verde

En una declaración que clarifica el panorama legislativo actual, el diputado federal veracruzano Zenyazen Escobar García ha reconocido que el partido Morena no cuenta con la fuerza propia necesaria para consolidar su agenda de reformas. Al admitir que la mayoría calificada depende totalmente del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Escobar García expuso la vulnerabilidad del bloque oficialista en el Congreso de la Unión.
Para el legislador, la permanencia de la coalición no es una opción, sino una necesidad operativa. Sin el respaldo de sus aliados satélites, proyectos clave para la administración actual quedarían bloqueados por falta de votos, lo que obliga a la cúpula de Morena a mantener una negociación constante para evitar cualquier amago de ruptura.
Reforma electoral con dedicatoria a la oposición
Zenyazen Escobar no solo abordó la aritmética parlamentaria, sino que también confirmó que la reforma político-electoral que se discute en la agenda legislativa tiene objetivos específicos. Según el diputado, la iniciativa busca modificar el esquema de representación proporcional, señalando directamente a Movimiento Ciudadano como el ejemplo de lo que consideran una anomalía en el sistema actual.
El diputado cuestionó que un partido político pueda acceder a casi 28 diputaciones plurinominales habiendo ganado un solo distrito electoral. En ese sentido, Escobar García defendió la propuesta de asignar dichos escaños a quienes obtengan segundos lugares significativos, bajo el argumento de priorizar a perfiles que hayan realizado trabajo de campo y campaña territorial.
El costo de la unidad legislativa
El reconocimiento de Escobar García pone de manifiesto que la unidad dentro de la coalición es prioritaria para evitar una reforma «descafeinada». El mensaje es directo: Morena necesita escuchar y ceder ante las demandas de sus aliados para mantener el control parlamentario.
Esta postura revela que el poder en la Cámara de Diputados no es absoluto para el partido mayoritario, sino que reside en un equilibrio de intereses donde el PT y el Verde tienen ahora la capacidad de condicionar el avance de las reformas constitucionales planteadas por el Ejecutivo.



