La ruptura de Coatzintla: cuando la obra pública es negocio y la corrupción, el cimiento de un mandato
EL NEGOCIO DEL CAOS: Bajo la gestión de Jorge Alanís, la infraestructura de Coatzintla no se repara, se "administra" para el lucro; obras fallidas y fugas eternas financian una transformación que solo es visible en las cuentas bancarias del alcalde.
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Coatzintla, Ver.- Bajo la égida de la Cuarta Transformación, un mantra de austeridad y honestidad resuena en los discursos. Sin embargo, en Coatzintla, el eco se distorsiona en el sonido de maquinaria pesada, el murmullo del dinero bajo la mesa y el estruendo de una infraestructura que colapsa. Aquí, la promesa de cambio se ha diluido en el lodo de las calles recién abiertas por trabajos cuestionables, en el agua que se fuga por tuberías «reparadas» y en el clamor de una ciudadanía que ve cómo el alcalde Jorge Alanís ha transformado la obra pública en un lucrativo coto de caza personal, bajo la máxima de: «Ellos crean el problema y ellos mismos son la solución.»
La crisis que hoy padece Coatzintla no es fortuita, es el resultado de una estrategia política y económica perversa. Mientras el agua potable se pierde por miles de litros en la colonia Ruiz Cortines –una denuncia ciudadana que ya ha traspasado las fronteras de lo local–, la respuesta no es una inversión real en mantenimiento, sino la promesa de nuevas «obras de remediación» que, paradójicamente, solo contribuyen a un ciclo interminable de perforaciones, parches y erogaciones infladas. Las calles, recién intervenidas, son abiertas y cerradas con una celeridad sospechosa, evidenciando no una gestión eficiente, sino un presunto esquema de desvío de recursos públicos.
Jorge Alanís, abanderado de MORENA, ha enarbolado el estandarte de un partido que prometía erradicar la corrupción. Sin embargo, bajo su administración, la percepción generalizada es que los principios partidistas se han desvanecido en la conveniencia. Cada proyecto de infraestructura, cada bache abierto, cada metro de calle «reemplazada», parece diseñado no para el bienestar colectivo, sino para llenar los bolsillos de un selecto grupo de allegados y, se rumorea con insistencia, del propio alcalde. Las empresas constructoras, muchas de ellas de reciente creación o con vínculos opacos, son las únicas beneficiarias de este modelo.
La dinámica es sencilla y devastadora para las arcas municipales: se descuida deliberadamente la infraestructura existente, permitiendo su deterioro hasta el punto del colapso. Un ejemplo flagrante es la red de drenaje y agua potable que, por años, clamó por atención, y que hoy es un caos generalizado que requiere intervenciones «urgentes» y, por ende, licitaciones amañadas o asignaciones directas. Así, la administración de Alanís se erige como la salvadora de problemas que ella misma ha cultivado con premeditación. El ciclo es perverso: la ineficiencia engendra el caos, el caos demanda la obra, y la obra se convierte en el vehículo para la corrupción.
Es imperativo politizar esta condena. La omisión deliberada en el mantenimiento no es una simple ineptitud; es una negligencia calculada con fines de lucro. La ciudadanía de Coatzintla no solo sufre la falta de servicios básicos, sino que es testigo de cómo sus impuestos son utilizados para financiar un entramado de simulación y enriquecimiento ilícito. La «esperanza de México» que MORENA prometió, en Coatzintla se ha transformado en el desengaño de una población que ve cómo los nuevos rostros replican las viejas mañas, pero con una desfachatez aún mayor.
Exhortamos a las autoridades estatales de fiscalización y a los órganos de control del partido MORENA a que detengan su mirada en Coatzintla. La fuga de agua es solo un síntoma; la verdadera hemorragia está en las finanzas públicas. La población de Coatzintla merece una rendición de cuentas transparente y la garantía de que su alcalde, Jorge Alanís, cumpla con su mandato sirviendo a la comunidad, y no sirviéndose de ella. De no hacerlo, la historia recordará a esta administración no por sus obras, sino por su capacidad para sembrar problemas y cosechar fortuna.
Redacción RV



