Poza RicaVeracruz Norte

Ocho días sin Alexis: la desesperación rompe el tránsito y exhibe la inercia institucional en Poza Rica

Poza Rica, Ver.— La ausencia de respuestas se convirtió en bloqueo. La indignación en protesta. Y el dolor en una exigencia pública imposible de ignorar.

Familiares y amigos de Alexis Jasiel Mercado Rangel, joven de 29 años desaparecido desde el pasado 14 de marzo, decidieron tomar este sábado la carretera Poza Rica–Coatzintla, una de las arterias más transitadas de la región norte de Veracruz. La acción no fue casual: fue un mensaje directo ante lo que consideran una alarmante falta de avances en la investigación de su paradero.

El punto del bloqueo no solo es estratégico por su conexión con Papantla, sino por coincidir con el flujo hacia el parque Takilhsukut, sede del festival Cumbre Tajín. La protesta, así, impactó no solo a la movilidad local, sino también a visitantes y turistas que se dirigían a uno de los eventos culturales más emblemáticos del estado.

Detrás del cierre vial hay una historia que se repite con demasiada frecuencia en Veracruz: la de una familia que busca sola. Julieta Rangel, madre del joven, alzó la voz en medio de la manifestación para recordar que este día se cumplen ocho días desde la desaparición de su hijo, sin que hasta ahora haya resultados contundentes por parte de las autoridades. La ficha de búsqueda ya fue emitida por la Comisión Estatal de Búsqueda, pero para la familia, el tiempo institucional avanza a un ritmo distinto al de la angustia.

El bloqueo no solo paralizó el tránsito; también puso en evidencia el desgaste social frente a un fenómeno que sigue creciendo: la desaparición de personas y la percepción de lentitud en las investigaciones. Automovilistas varados, turistas desconcertados y ciudadanos solidarios fueron testigos de una escena que refleja una crisis más profunda.

Mientras los minutos se acumulaban sobre el asfalto detenido, la exigencia era clara y unánime: que Alexis Jasiel no se convierta en una cifra más. Que la investigación avance. Que el silencio oficial se rompa antes de que sea demasiado tarde.

Porque en Poza Rica, hoy, una carretera bloqueada no es solo un problema vial. Es el grito desesperado de una familia que se niega a rendirse.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba