¿Policías de élite? Escándalo en el puente del Río Orizaba exhibe falta de capacidad real

La presunta «alta certificación» de la Policía Municipal de Orizaba quedó en entredicho este lunes, cuando elementos fueron incapaces de someter con prontitud a un solo sujeto involucrado en una discusión marital. El despliegue de patrullas y uniformados haciendo uso de la fuerza excesivo resultó tan excesivo como ineficiente, convirtiendo un pleito de pareja en un espectáculo de incapacidad y «gandallismo» que paralizó el centro del Pueblo Mágico.
Usuarios inundaron las redes sociales de comentarios donde les esulta indignante que una corporación que presume galardones internacionales y capacitaciones de primer nivel se vea rebasada ante un civil desarmado. Mientras para un conflicto doméstico sobran sirenas y prepotencia, la realidad es que en los robos recientes a comercios y transeúntes del centro la policía brilla por su ausencia o llega cuando los delincuentes ya escaparon. Esa impunidad que golpea al ciudadano diario evidencia que la preparación es más cosmética que operativa.
El operativo dejó una pregunta incómoda en el aire: ¿por qué para someter a un hombre en una pelea de pareja se necesitan tantos «especialistas», pero para frenar los atracos en el primer cuadro de la ciudad no hay respuesta? Bajo el amparo del Ayuntamiento de Hugo Chahín, se prefiere el hostigamiento y el show mediático que la seguridad efectiva, dejando claro que las certificaciones se quedan en el papel mientras la calle sigue desprotegida.



