Acusan 24 denuncias sin respuesta por agrotóxicos y devastación del bosque de niebla en Coatepec y Tlalnelhuayocan; señalan crisis ambiental y desplazamiento de familias

Xalapa, Ver.— La región alta de Coatepec y Tlalnelhuayocan enfrenta una creciente controversia ambiental tras la presentación de 24 denuncias formales por el uso excesivo de agrotóxicos y la presunta devastación del bosque de niebla, uno de los ecosistemas más frágiles y biodiversos de Veracruz.
Integrantes del denominado Frente común por la Región del Bosque acusan que, pese a la evidencia acumulada sobre daños ambientales y posibles afectaciones a la salud de la población, las autoridades de los tres órdenes de gobierno no han dado respuesta efectiva ni seguimiento puntual a las denuncias presentadas desde el año pasado.
Denuncias sin atención y señalamientos a instituciones
Durante una conferencia de prensa, Jaime Velasco, integrante del movimiento, detalló que las quejas han sido presentadas ante ayuntamientos, organismos operadores del agua, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPA), la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA), entre otras instancias.
Incluso, señaló haber promovido un amparo contra la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) ante la falta de respuesta sobre la contaminación de fuentes hídricas. Sin embargo, afirmó que la dependencia respondió declinando responsabilidad directa y sugiriendo que los ayuntamientos atiendan el problema.
“Se han interpuesto denuncias, pero no hay respuestas concretas. El problema se está minimizando mientras el daño avanza”, expuso.
Uno de los puntos críticos, agregó, es la comunidad de Zoncuantla, que depende del manantial conocido como Ojo de Agua, ubicado en Tlalnelhuayocan pero administrado por la CMAS de Coatepec, lo que ha generado conflictos de gestión y atención del recurso.
Salud, desplazamiento y conflicto social
Los denunciantes advierten que el problema ya no es únicamente ambiental, sino también de salud pública. Habitantes de la zona reportan irritaciones en la piel, afectaciones en ganglios y casos de cáncer que, aseguran, podrían estar vinculados a la exposición constante a sustancias químicas utilizadas en cultivos agrícolas.
También señalaron que se han documentado muertes por cáncer y que algunas familias han abandonado sus viviendas debido a la fumigación constante en cultivos de papa cercanos a zonas habitacionales, lo que consideran un caso de “desplazamiento forzado ambiental”.
“Hay personas que ya no soportan vivir ahí por la exposición directa a los químicos”, se expuso durante la asamblea comunitaria.
Deterioro del bosque de niebla y presión agrícola
El biólogo Eduardo Aranda, de la organización Amigos del Pixquiac, señaló que desde hace más de dos décadas han documentado el deterioro del bosque de niebla y la disminución en la calidad y disponibilidad del agua en la región.
De acuerdo con su testimonio, la expansión de cultivos intensivos, particularmente de papa, ha modificado el uso de suelo en zonas de alta biodiversidad, sustituyendo el bosque por monocultivos que requieren agroquímicos de alto impacto ambiental.
Advirtió que esta transformación ha provocado la pérdida progresiva de especies y afectaciones en los cuerpos de agua que abastecen a comunidades de la región.
Propuesta cafetalera como alternativa de restauración
En contraste con el modelo agrícola actual, Cirilo Elotlán Díaz, productor e integrante del Consejo Regional del Café de Coatepec, planteó una alternativa basada en la reconversión productiva hacia el cultivo del café de sombra en zonas de entre mil 500 y mil 800 metros sobre el nivel del mar.
La propuesta incluye también cultivos complementarios como la nuez de macadamia, con el objetivo de restaurar ecosistemas degradados y recuperar mantos acuíferos.
“El café puede ser una actividad productiva compatible con la conservación del bosque y la biodiversidad”, señaló.
Un conflicto ambiental en expansión
Mientras las organizaciones sociales insisten en la urgencia de una intervención institucional, el conflicto en la región del bosque de niebla se mantiene abierto, con denuncias acumuladas, evidencia ambiental en discusión y comunidades que advierten un deterioro progresivo tanto del entorno natural como de las condiciones de vida.
Redacción Reportaje Veracruzano



