Alerta RojaCoatzintlaVeracruz Norte

Coatzintla bajo fuego: rafaguean vivienda y revive la pregunta incómoda… ¿quién cuida realmente al municipio de Jorge Alanis?

Coatzintla volvió a estremecerse la noche de ayer martes 28 de abril, cuando una vivienda de la colonia Adolfo Ruiz Cortines fue rafagueada por sujetos armados que actuaron con total impunidad, dejando tras de sí miedo, casquillos y una pregunta que cada vez pesa más sobre la administración del alcalde Jorge Alanis: ¿por qué la violencia sigue operando con tanta facilidad y por qué nadie termina detenido?

Los hechos ocurrieron sobre la calle Mina, casi en su cruce con Galeana, donde vecinos reportaron múltiples detonaciones de arma de fuego que rompieron la tranquilidad de la zona y desataron una intensa movilización policiaca.

Testigos relataron que hombres armados arribaron a bordo de una camioneta, descendieron y dispararon en repetidas ocasiones contra una vivienda, dejando visibles impactos de bala en la fachada. Según versiones recabadas en el lugar, los agresores gritaban insistentemente el nombre de una mujer, lo que hace presumir que el ataque tenía un objetivo específico; sin embargo, trascendió que dicha persona ni siquiera habitaba en ese domicilio.

A pesar de la gravedad del atentado, el inmueble se encontraba vacío y no se reportaron personas lesionadas. Pero el mensaje fue claro: en Coatzintla se puede atacar a plena noche, en zona habitada, y desaparecer sin enfrentar consecuencias inmediatas.

Al sitio acudieron elementos de la Policía Municipal, Policía Estatal, Secretaría de Marina y Ejército Mexicano, quienes implementaron un operativo de aseguramiento, mientras peritos de la Fiscalía General del Estado y Policía Ministerial iniciaban las diligencias correspondientes.

Sin embargo, detrás de cada operativo tardío, patrullas encendidas y cintas amarillas, permanece una realidad que muchos ciudadanos ya señalan con rabia: la falta de confianza en quienes encabezan la seguridad pública local.

Y ahí aparece un nombre que incomoda: Ángel Ramírez Rivera.

Mientras los ataques armados se multiplican, en la estructura de seguridad municipal permanece como comandante un personaje cuyo pasado sigue generando severos cuestionamientos públicos.

Ramírez Rivera formó parte de la desaparecida Policía Intermunicipal Poza Rica-Tihuatlán-Coatzintla, aquella corporación que terminó desmantelada tras graves señalamientos de infiltración criminal y presuntos vínculos con Los Zetas.

Su detención ocurrió durante los operativos federales encabezados por Marina y Ejército, en una etapa oscura para la región, donde varios elementos fueron señalados por presuntos delitos graves, incluyendo colaboración con grupos criminales, desapariciones y abusos contra civiles.

Fuentes documentales refieren que Ramírez Rivera permaneció alrededor de tres años recluido en el penal de Pacho Viejo, entre 2013 y 2016, enfrentando procesos relacionados con delincuencia organizada y delitos contra instituciones de seguridad pública. Posteriormente recuperó su libertad mediante procesos legales y beneficios judiciales.
Hoy, bajo la administración de Jorge Alanis, ese mismo nombre vuelve a estar al frente de decisiones de seguridad.

La pregunta no es menor: ¿cómo puede un municipio exigir confianza ciudadana cuando arrastra fantasmas tan pesados dentro de su propia estructura policial?
La indignación crece porque no se trata solamente de un ataque aislado. Se trata de una constante percepción de vulnerabilidad, de una ciudadanía que escucha balazos mientras observa cómo el poder político guarda silencio o administra explicaciones.

En Coatzintla no basta con llegar después del crimen. La exigencia ciudadana apunta más arriba: prevenir, depurar y responder.

Porque cuando las ráfagas se vuelven rutina, el problema ya no es solo de los delincuentes… también es de quienes permiten que la sospecha siga sentada en la comandancia.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba