Identifican a obrero “cazado” en Minatitlán: ya había sobrevivido a un intento de secuestro antes de ser levantado tras persecución armada

Minatitlán, Ver.— La violencia en el sur de Veracruz volvió a exhibir un patrón cada vez más alarmante: la persecución directa y selectiva de víctimas previamente ubicadas. Esta vez, el caso tiene nombre y antecedentes. Se trata de Fernando Jiménez Méndez, de 38 años, obrero que fue privado de la libertad tras una persecución armada en calles de la colonia Petrolera, y quien ya había sobrevivido a un intento previo de secuestro.
De acuerdo con los primeros reportes, los hechos ocurrieron durante la mañana, cuando sujetos armados comenzaron a seguir a la víctima mientras circulaba por la zona. La persecución culminó en las inmediaciones del hospital de Pemex, donde Fernando habría sido alcanzado por sus agresores, presuntamente ya lesionado.
Testigos refieren que, sin importar la presencia de transeúntes, comerciantes y derechohabientes del nosocomio, los atacantes lo obligaron a descender de su vehículo para subirlo por la fuerza a otra unidad, retirándose del sitio en cuestión de segundos.
Sin embargo, el caso cobra una dimensión mayor al confirmarse un antecedente directo de violencia en su contra. El pasado 7 de febrero, un grupo armado irrumpió en su domicilio ubicado en la colonia Salubridad con la intención de llevárselo. En aquella ocasión no lograron ubicarlo, pero sometieron a su familia y sustrajeron una camioneta, lo que ya evidenciaba que el trabajador estaba plenamente identificado por un grupo delictivo.
Semanas después, el ataque se concretó.
Pese al despliegue de corporaciones tras el reporte, hasta el momento no se reportan detenidos ni indicios sobre el paradero de la víctima. La operación de los agresores, según el propio contexto del hecho, revela un nivel de seguimiento previo, planeación y ejecución con alto grado de impunidad.
Este nuevo caso se suma a una tendencia preocupante en la región: personas previamente vigiladas, amenazadas o intentadas privar de la libertad, que posteriormente son “levantadas” en segundas o terceras incursiones, sin que se logre una intervención efectiva de las autoridades.
Mientras tanto, Fernando Jiménez Méndez permanece desaparecido. El antecedente ya estaba escrito; esta vez, el ataque se consumó.
Redacción Reportaje Veracruzano



