Pescadores del norte de Veracruz bloquean la federal 180; exigen atención por derrame de hidrocarburo en el Golfo

Pueblo Viejo, Veracruz.– La inconformidad de cientos de familias dedicadas a la pesca escaló este miércoles con el bloqueo de la carretera federal 180, a la altura de Pueblo Viejo, donde más de mil 600 pescadores del norte de Veracruz decidieron cerrar el paso vehicular para exigir una respuesta inmediata de las autoridades federales tras el derrame de hidrocarburo que, aseguran, ha golpeado severamente su principal fuente de ingresos.
Desde las 08:00 de la mañana, hombres y mujeres provenientes de municipios como Tampico Alto, Pueblo Viejo, Ozuluama, Tamiahua y Tuxpan se apostaron sobre esta importante vía de comunicación con pancartas, lonas y consignas dirigidas al gobierno federal, denunciando la ausencia de apoyos pese a que, afirman, el daño ambiental ya afecta de forma directa su actividad productiva.

Los manifestantes sostienen que la contaminación en aguas del Golfo de México provocó afectaciones graves en zonas de pesca esenciales para la región, dejando redes vacías, embarcaciones detenidas y pérdidas económicas que ya impactan la alimentación y la estabilidad de cientos de hogares.
“Vivimos del mar y el mar está enfermo”, expresó uno de los representantes del movimiento, al señalar que la crisis no solo representa un problema ambiental, sino también una emergencia social para las comunidades pesqueras.

De acuerdo con los inconformes, muchas familias enfrentan ya dificultades para cubrir gastos básicos como alimentos, medicinas y combustible para sus labores, mientras no existe, hasta ahora, un programa emergente de respaldo institucional.
Entre sus principales exigencias se encuentran la instalación inmediata de mesas de trabajo con autoridades federales, apoyos económicos urgentes para los pescadores afectados y un plan serio de remediación ambiental que permita recuperar la actividad pesquera en la zona.

El cierre también alcanzó puntos estratégicos de tránsito hacia Tampico, generando largas filas de vehículos de carga, transporte particular y unidades de servicio, lo que ha complicado la movilidad regional y elevado la tensión entre automovilistas y manifestantes.
Los pescadores advirtieron que no liberarán la carretera ni permitirán el flujo normal en la zona hasta que alguna autoridad federal acuda personalmente a dialogar y presente soluciones concretas.
Hasta el cierre de esta edición, ninguna dependencia del gobierno federal había emitido un posicionamiento oficial sobre el derrame ni sobre la protesta que mantiene parcialmente paralizada una de las rutas más importantes del norte veracruzano.
Redacción Reportaje Veracruzano



