De perseguir delitos a sentarse en el banquillo: ex Policía Ministerial es declarado culpable en Veracruz

La línea que separa a quienes investigan el delito de quienes terminan enfrentando a la justicia volvió a romperse en Veracruz. La Fiscalía General del Estado obtuvo un fallo condenatorio en contra de Óscar “N”, ex elemento de la Policía Ministerial, luego de acreditar su responsabilidad en delitos contra las instituciones de seguridad pública y contra la salud.
El caso golpea directamente la credibilidad de una de las corporaciones encargadas de la procuración de justicia en la entidad, pues se trata de un ex servidor público cuya función era precisamente combatir las conductas ilícitas que hoy lo colocan como sentenciado por un tribunal.
De acuerdo con la Fiscalía de Investigaciones Ministeriales, las pruebas obtenidas durante la investigación y posteriormente desahogadas en juicio oral fueron suficientes para que el órgano jurisdiccional emitiera un fallo condenatorio dentro del proceso penal 13/2023, determinando la responsabilidad del ex policía en los hechos que le fueron imputados.
Aunque la culpabilidad ya fue establecida, aún queda pendiente la audiencia de individualización de sanciones, donde se definirá la pena que deberá cumplir el ex agente ministerial, así como el monto correspondiente a la reparación del daño.
El caso reabre un debate incómodo pero inevitable: el riesgo que representa para las instituciones de seguridad la infiltración o participación de servidores públicos en actividades ilícitas. Cuando quienes portan una credencial oficial y tienen acceso privilegiado a información, investigaciones y estrategias de seguridad cruzan la línea de la legalidad, el impacto trasciende el ámbito judicial y golpea directamente la confianza ciudadana.
La Fiscalía estatal sostuvo que el resultado del proceso refleja una política de cero distinciones frente al delito y que las investigaciones continuarán sin importar el cargo, uniforme o responsabilidad que hayan ostentado los involucrados.
En un estado donde durante años la sociedad ha exigido depuración, vigilancia interna y castigo para los malos elementos, el caso de Óscar “N” se convierte en un recordatorio de que la exigencia de legalidad no debe detenerse en las calles, sino también al interior de las propias instituciones encargadas de impartir justicia.
La próxima audiencia definirá la magnitud de la condena, pero el mensaje judicial ya quedó establecido: en Veracruz, al menos en este caso, el uniforme no fue suficiente para escapar de la rendición de cuentas.
Redacción Reportaje Veracruzano



