ENTRE SÁBANAS ROTAS Y BATAS IMPROVISADAS: FAMILIAS DE NIÑOS CON CÁNCER DENUNCIAN CONDICIONES INDIGNAS EN LA TORRE PEDIÁTRICA DE VERACRUZ

Veracruz, Ver.— Mientras decenas de familias libran una batalla diaria contra el cáncer infantil, madres y padres de pacientes de la Torre Pediátrica de Veracruz aseguran estar enfrentando una segunda lucha: la de conseguir condiciones mínamente dignas para la atención hospitalaria de sus hijos.
Durante una rueda de prensa, integrantes del colectivo de familiares denunciaron que recientemente el sistema IMSS-Bienestar entregó ropa hospitalaria en condiciones que calificaron como inaceptables para un área destinada a la atención de menores con padecimientos oncológicos.
La vocera del grupo, Cora de Jesús Rodríguez, explicó que hace aproximadamente quince días se distribuyó material que supuestamente formaba parte del proceso de renovación de sábanas y batas hospitalarias. Sin embargo, aseguró que las prendas presentaban agujeros, costuras abiertas y un deterioro visible.
«Estas son las sábanas nuevas que acaban de poner aquí en el hospital. Las quieres tender y se revientan de tan podridas», expresó durante su intervención ante medios de comunicación.
De acuerdo con las familias, algunas de las batas destinadas a pacientes pediátricos se encuentran rotas o descosidas, mientras que otras corresponden a tallas para adultos, obligando a improvisar soluciones para menores que permanecen hospitalizados durante largos periodos de tratamiento.
Las denuncias también apuntan a la persistencia de problemas relacionados con el abasto de medicamentos y otros insumos médicos indispensables para la atención de niñas y niños con cáncer, situación que, afirman, genera incertidumbre y desgaste adicional para quienes ya enfrentan complejos procesos médicos.
Según lo señalado por los padres, la ropa hospitalaria habría sido enviada desde la ciudad de Orizaba como parte de la redistribución de insumos dentro del sistema de salud estatal.
Asimismo, los manifestantes atribuyeron el presunto mal manejo de recursos a funcionarios del IMSS-Bienestar, entre ellos Sofía del Carmen Martínez Díaz, responsable del área financiera del organismo, y Roberto Ramos Alor, coordinador estatal del IMSS-Bienestar en Veracruz. Hasta el momento de las denuncias públicas, las autoridades señaladas no habían emitido una postura oficial respecto a los señalamientos realizados por las familias.
El caso vuelve a colocar bajo escrutinio las condiciones materiales en las que opera uno de los principales centros de atención pediátrica especializada del estado, particularmente en un área tan sensible como la oncología infantil, donde la calidad del entorno hospitalario forma parte integral del tratamiento y recuperación de los pacientes.
Las familias hicieron un llamado urgente a las autoridades sanitarias para revisar el estado de los insumos entregados, garantizar el suministro de medicamentos y asegurar que los menores reciban atención bajo estándares acordes con la dignidad y vulnerabilidad de quienes enfrentan una enfermedad que ya representa, por sí sola, una de las pruebas más difíciles para cualquier familia.
Redacción Reportaje Veracruzano



