La Felicitación que Encendió la Mecha: Pemex se Deslinda… Pero el Olor a Contrato Viejo No Desaparece

Redacción / Reportaje Veracruzano
En México hay felicitaciones que no duran ni lo que tarda un tuit en perder relevancia. Pero la que Petróleos Mexicanos (Pemex) lanzó a la recién coronada Miss Universo 2025, Fátima Bosch Fernández, explotó como gasolina en asfalto caliente.
Y no por el orgullo nacional, sino por lo que vino después: una tormenta de sospechas, contratos millonarios, deslindes a destiempo y nombres con poder.
Lo que debió ser un mensaje “de entusiasmo popular”, terminó destapando un expediente incómodo: la relación entre la familia Bosch, directivos de Pemex y empresas vinculadas a uno de los dueños del certamen Miss Universo.

El comunicado exprés: Pemex jura que ya no hay vínculos… ¿pero por qué aclararlo?
Pemex salió corriendo a publicar una carta oficial:
—Que no tiene relación contractual vigente.
—Que no tiene injerencia con directivos del certamen.
—Que la felicitación fue una coincidencia feliz.
—Que todo se hizo “conforme a la debida diligencia”.
Ese deslinde, tan rápido y tan pulcro, despertó más preguntas que certezas.
Porque si verdaderamente no había nada qué ocultar, ¿por qué el mayor emblema energético del país tuvo que salir a explicar su tuit?
¿Por qué un mensaje de felicitación necesitó ser convertido en un documento jurídico?
La respuesta no está en el orgullo nacional, sino en la suma de apellidos, empresas y contratos que han sido señalados públicamente.
El contrato que nadie quiere mencionar… pero que todos están leyendo
El detonante: un contrato de 745 millones de pesos, firmado en febrero de 2023, asignado a las empresas Servicios PJP4 de México S.A. de C.V. y Soluciones Gasíferas del Sur S.A. de C.V.

Esta última propiedad de Raúl Rocha Cantú, uno de los copropietarios de Miss Universo.
El contrato —de apenas 11 meses— era para la construcción de ductos terrestres.
Un proyecto estratégico. Un monto jugoso.
Y una coincidencia peligrosa: en ese periodo, en Pemex trabajaba Bernardo Bosch Hernández, padre de Fátima Bosch y funcionario de nivel “coordinador ejecutivo B” en el área de Exploración y Producción.
Nada ilegal per se… pero sí altamente sensible.
Ahí está el punto donde la opinión pública apretó el gatillo.
La línea narrativa de Pemex: “no hay relación vigente”
Pemex se aferra a una frase clave:
“A la fecha no se tiene ninguna relación contractual vigente”.
Con eso intenta blindarse.
Pero esa declaración no borra el contrato pasado, ni despeja las interrogantes sobre si hubo o no conflicto de interés en su momento.
Tampoco elimina el hecho de que el padre de la Miss Universo sí ocupaba un cargo directivo en ese periodo.
Pemex no dice:
—Que no existió relación.
—Que no hubo coincidencias.
—Que no hubo vínculos empresariales entre un dueño del certamen y la petrolera.
Pemex dice solo que ya no existe relación vigente.
El pasado queda intacto, palpitando, sin aclararse del todo.
Las piezas incómodas del rompecabezas
- Empresa del dueño del certamen Miss Universo → obtuvo contrato millonario con Pemex.
- La nueva Miss Universo → es hija de un funcionario de nivel alto en Pemex.
- Pemex felicita públicamente a la Miss Universo → estalla la conversación nacional.
- Pemex se deslinda con rapidez inusual → y recalca que hoy ya no hay contratos vigentes.
A cualquier lector le salta una pregunta inevitable:
¿Por qué Pemex decidió aclarar algo que, en teoría, no tendría por qué ser sospechoso?

Proceso, medios nacionales y el silencio administrativo
El semanario Proceso publicó que Pemex confirmó:
- La empresa de Raúl Rocha sí recibió contrato.
- El periodo sí coincidió con la presencia de Bosch padre en un área estratégica.
- El monto sí alcanzó los 745 millones.
- Y que la petrolera insiste en que ya no hay relación contractual.
Ni una palabra más.
Ni un detalle adicional.
Ni una explicación del proceso de adjudicación.
Ni una línea sobre quién evaluó la propuesta.
Ni una aclaración sobre posibles conflictos de interés.
Silencio absoluto.
El fondo del asunto: No basta decir “no hay contrato vigente”
La pregunta que debe guiar a todo periodista es simple:
¿Un deslinde tardío disipa la sospecha o la confirma?
Cuando las instituciones se apresuran a negar vínculos, el público entiende que algo se movió bajo la alfombra.
Y aunque Pemex no admite irregularidad alguna, sus propias palabras dejan lagunas demasiado grandes para ignorar.
Aquí no estamos ante una acusación.
Estamos ante un patrón de coincidencias, una línea temporal delicada y una aclaración que llegó demasiado rápido, demasiado precisa y demasiado calculada.
Eso, periodísticamente, se llama foco rojo.
Conclusión: Un capítulo más en la larga historia de “coincidencias” petroleras
Este caso no se cierra con un comunicado.
Al contrario, apenas comienza:
- ¿Quién evaluó y aprobó el contrato?
- ¿Hubo participación o cercanía del área donde trabajaba Bosch padre?
- ¿Qué empresas compitieron en esa licitación?
- ¿Hubo denuncias internas o advertencias?
- Por qué Pemex sintió la urgencia de aclarar un tuit?
Preguntas legítimas.
Preguntas necesarias.
Preguntas que Reportaje Veracruzano seguirá persiguiendo… porque cada coincidencia merece luz.
Redacción Reportaje Veracruzano



