
Río Blanco, Ver.– Luego de casi 40 horas de protesta ininterrumpida que paralizaron puntos clave de la región centro de Veracruz, trabajadores del Hospital IMSS-Bienestar de Río Blanco levantaron los bloqueos tras alcanzar acuerdos preliminares con autoridades federales y del Gobierno del Estado, evidenciando que la presión social volvió a ser el único mecanismo eficaz para destrabar demandas laborales ignoradas durante meses.
La movilización comenzó la mañana del lunes, cuando personal médico, de enfermería y administrativo cerró el entronque a la autopista a la altura de Vicente Guerrero, ante el incumplimiento sistemático de prestaciones básicas. La falta de respuesta oficial provocó que la protesta escalara, extendiéndose al Camino Nacional y, por más de una hora, a la autopista Orizaba–Ciudad Mendoza.
El impacto fue inmediato y severo. La autopista Córdoba–Puebla colapsó con filas de vehículos que se prolongaron por varios kilómetros, afectando tanto a automovilistas como al transporte de carga. El caos vial se extendió durante horas y alcanzó incluso a Ixtaczoquitlán, en uno de los congestionamientos más severos registrados recientemente en la zona.
No fue sino hasta la noche del martes, alrededor de las 20:00 horas, cuando representantes del IMSS-Bienestar y del gobierno estatal se sentaron a dialogar con los inconformes. Tras varias horas de negociación, se establecieron compromisos que permitieron liberar las vialidades pasada la medianoche, restableciendo el tránsito en el Camino Nacional y en la autopista federal 150-D, frente al hospital.
Entre los acuerdos destaca la ampliación del periodo para elegir vacaciones conforme a la antigüedad, así como el compromiso de regularizar el pago de días festivos, los cuales deberán compensarse con dos días de descanso cuando sean laborados. También se reconocieron retrasos en la entrega de las tarjetas del bono de fin de año y fallas persistentes en el pago de la prima dominical, problemas que las autoridades se comprometieron a atender.
En el caso de los uniformes, se reiteró que la entrega está prevista en especie, aunque se dejó abierta la posibilidad de analizar, a futuro, un apoyo económico directo. Uno de los puntos más relevantes del acuerdo fue el compromiso de que a partir de marzo de 2026 comenzarán a aplicarse nuevos derechos laborales, entre ellos el descanso obligatorio por descontaminación del personal, una exigencia histórica del sector salud.
Como mecanismo de seguimiento, se habilitó un canal directo con el área de Recursos Humanos en Xalapa, a través del cual los trabajadores podrán dar continuidad a sus inconformidades y vigilar el cumplimiento de lo pactado.
El personal dejó claro que el conflicto no surgió de manera espontánea. Denunciaron retrasos y omisiones reiteradas en prestaciones como el bono navideño, la prima dominical, el periodo de desinfección y el reembolso por uniformes, gastos que —aseguraron— han tenido que cubrir con recursos propios. Subrayaron que, pese a presentar oficios y solicitudes formales, no obtuvieron respuesta, por lo que la protesta fue el último recurso.
Finalmente, recalcaron que durante toda la manifestación se mantuvieron guardias médicas activas, garantizando la atención a los pacientes. “Nuestra lucha es laboral, no contra la ciudadanía”, insistieron, dejando en claro que el conflicto expuso no sólo un problema administrativo, sino una deuda estructural con quienes sostienen el sistema de salud en condiciones adversas.
Redacción Reportaje Veracruzano



