Deuda, viajes y millones: la herencia explosiva que acorrala al exgobierno de Jesús Fomperoza

Señalamientos directos apuntan a Bety Piña; exigen al alcalde Daniel Cortina denuncias penales y advierten represalias
La administración que encabezó Jesús Fomperoza Torres dejó algo más que pendientes: dejó una deuda que hoy detona una crisis política y legal. Así lo afirman denunciantes que aseguran contar con documentación firmada por el exalcalde y por Bety Piña, a quienes señalan como responsables directos del presunto quebranto financiero que hoy asfixia al municipio.
Las acusaciones son frontales. Mientras —según los señalamientos— uno de los involucrados habría viajado al extranjero, la otra habría recibido millones de pesos “para regidoría”, recursos cuyo origen y destino hoy son cuestionados. Los denunciantes aseguran tener pruebas documentales con firmas que comprometerían a ambos exfuncionarios.

La gravedad del señalamiento no solo radica en el monto de la deuda heredada, sino en la presunta mecánica de saqueo y abandono institucional. De acuerdo con la denuncia pública, el daño no fue accidental ni producto de mala administración, sino de decisiones concretas que hoy exigen una respuesta penal.
Por ello, la exigencia es directa y sin rodeos: que el alcalde en funciones, Daniel Cortina Martínez, presente denuncias formales y lleve el caso ante las instancias correspondientes. No piden investigaciones tibias ni auditorías decorativas; exigen cárcel para los responsables si se acredita la comisión de delitos.
El mensaje incluye una advertencia que eleva la tensión política: si algo llega a sucederles a quienes denuncian, responsabilizan directamente a los señalados. Una frase que refleja el clima de miedo, confrontación y desconfianza que suele acompañar a los casos donde se tocan intereses de alto nivel.

Hasta ahora, ni Jesús Fomperoza Torres ni Bety Piña han emitido una postura pública frente a estas acusaciones, que deberán ser analizadas bajo el principio de presunción de inocencia. Sin embargo, la existencia —o no— de documentos firmados, la ruta del dinero y el tamaño real de la deuda serán determinantes.
La pregunta ya no es si el pasado gobierno dejó problemas, sino si las autoridades actuales tendrán la voluntad política de llevar el caso hasta sus últimas consecuencias. Porque cuando hay documentos, firmas y millones de pesos de por medio, el silencio también se convierte en complicidad.
Redacción Reportaje Veracruzano



