Veracruz apuesta por pagar, no por aplazar: el gobierno descarta reestructurar la deuda y fija meta de hasta 6 mil mdp en 2026

Xalapa, Ver.— En un viraje discursivo y financiero frente a prácticas heredadas, el Gobierno de Veracruz decidió no recurrir a la reestructuración de su deuda bancaria y, en su lugar, trazar una ruta de pagos anticipados que podría significar la liquidación de entre 5 y 6 mil millones de pesos durante 2026.
Así lo dio a conocer el secretario de Finanzas y Planeación, Miguel Reyes Hernández, quien confirmó que durante 2025 el estado logró saldar dos de los 19 créditos bancarios vigentes y que, de mantenerse las condiciones actuales, este mismo año podrían liquidarse al menos otros dos más.
La decisión, explicó, responde a una instrucción directa de la gobernadora Rocío Nahle García: evitar esquemas que “maquillan” la deuda en el corto plazo, pero la extienden durante décadas, trasladando el costo a futuras generaciones. “No se trata de patear la deuda, sino de enfrentarla”, resumió el funcionario.
Uno de los movimientos clave fue la liquidación anticipada de dos bonos cupón cero contratados en sexenios anteriores con Banobras, vinculados al Programa de Financiamiento para Infraestructura y la Seguridad en los Estados (PROFISE). Aunque se promovieron como apoyos ambientales, Reyes Hernández calificó sus condiciones como “leoninas”: altos intereses y descuentos anuales a las participaciones federales.
Gracias a una renegociación, el gobierno estatal pagó cerca de 700 millones de pesos de un adeudo original de mil 200 millones, lo que —según Finanzas— permitirá un ahorro proyectado de casi 6 mil millones de pesos en los próximos seis años, al evitar descuentos cercanos a los 800 millones anuales. A ese pago se sumó otro crédito de Banobras, liquidado a finales de diciembre de 2025 por casi 500 millones de pesos.
Con ello, Veracruz avanza hacia la reducción de su cartera crediticia: de 19 créditos originales, pasaría a 16 en el corto plazo. Además, el secretario señaló que el cumplimiento puntual ha mejorado la calificación y las condiciones contractuales con la banca, generando beneficios estimados en casi 5 mil millones de pesos, y anticipó que este año podrían mejorar las condiciones de al menos dos créditos adicionales.
El plan, subrayó Reyes Hernández, se basa en ahorros internos y disciplina financiera, sin contratar despachos externos ni recurrir a reestructuras que alarguen los plazos hasta fechas tan lejanas como 2060. “Eso baja pagos hoy, pero encarece el futuro”, advirtió.
No obstante, reconoció que la estrategia tiene límites claros. La prioridad, dijo, será siempre cubrir la nómina, aguinaldos, servicios de salud, educación, obra pública y los fideicomisos de seguros y desastres. Solo después de garantizar esas obligaciones, se destinarán recursos al pago anticipado de deuda.
Bajo ese escenario, la meta mínima para 2026 se ubica entre 4 y 5 mil millones de pesos, con la posibilidad de alcanzar hasta 6 mil millones si las condiciones financieras lo permiten. Un objetivo ambicioso que, de cumplirse, marcaría un cambio de fondo: pasar de administrar la deuda a empezar, finalmente, a reducirla de manera real.
Redacción Reportaje Veracruzano



