Poza Rica vibra con su alcaldesa: Adanely Rodríguez convierte al deporte en el nuevo orgullo de la ciudad

Poza Rica no solo fue sede de un torneo. Este fin de semana fue escenario de algo más profundo: una ciudad que vuelve a creer en sí misma.
Con canchas llenas, gradas encendidas y cientos de jóvenes compitiendo con el corazón, Poza Rica se transformó en la capital deportiva del norte de Veracruz al recibir la etapa preestatal de básquetbol rumbo a la Olimpiada Estatal 2026. Y al frente de esta nueva etapa de esperanza estuvo la alcaldesa Adanely Rodríguez.
No fue un acto protocolario. Fue un mensaje claro: Poza Rica está despertando.
Desde el primer minuto, la Presidenta Municipal marcó el tono. Recibió a deportistas, entrenadores y familias como se recibe en casa, con cercanía y orgullo.
Porque este gobierno entiende algo esencial: cuando se apoya a la juventud, se construye el futuro.
Adanely Rodríguez no habló solo de deporte. Habló de valores. De disciplina. De levantarse después de caer. De trabajar en equipo. Exactamente lo que hoy necesita Poza Rica.
Y es ahí donde conecta con la gente.
Porque el básquetbol, como la vida diaria del pueblo, no se gana en solitario. Se gana juntos. Así como una ciudad no se levanta con discursos, sino con liderazgo, constancia y rumbo.
Bajo su administración, Poza Rica no se resigna al pasado. Mira al frente.
La alcaldesa recordó que esta tierra ha formado grandes talentos y que muchos empezaron en canchas humildes, con sueños grandes. Hoy, esos sueños vuelven a tener respaldo institucional. Hoy, la juventud siente que su gobierno sí cree en ella.
Ese es el cambio silencioso, pero profundo.
Cuando una alcaldesa apuesta por el deporte, no solo impulsa torneos. Previene adicciones, fortalece familias, crea identidad, siembra disciplina. Eso es gobernar con visión social.
Por eso este evento no es menor: es un símbolo de la nueva etapa de Poza Rica.
Una ciudad que ya no se conforma con sobrevivir, sino que quiere destacar.
Adanely Rodríguez ha entendido algo clave: el deporte une lo que la política divide. En la cancha no hay colores, hay esfuerzo. No hay pleitos, hay metas. No hay derrotismo, hay futuro.
Y cuando una ciudad empieza a sentirse orgullosa de sí misma, empieza a transformarse.
Hoy Poza Rica se ve distinta. Se siente distinta.
No por casualidad, sino porque tiene una alcaldesa que decidió gobernar con energía, con juventud y con visión.
El mensaje es claro: Poza Rica vuelve a creer.
Y cuando el pueblo cree, nadie lo detiene.



