SALINAS PLIEGO DE ELEKTRA Y BANCO AZTECA EN LA RED DE EPSTEIN: ¿UN “PRESIDENCIABLE” VINCULADO A LA ÉLITE GLOBAL?

La verdad detrás de los archivos de Jeffrey Epstein, el magnate mexicano y el fenómeno Gabriela Rico
La reciente liberación de documentos vinculados al caso Jeffrey Epstein, el financiero estadounidense condenado por tráfico sexual de menores, ha sacudido a la opinión pública internacional y reavivado un escándalo que obliga a reexaminar las conexiones entre la élite financiera, el poder político y el control mediático. Entre los nombres que emergen de los archivos figuran personajes emblemáticos del establishment mexicano, incluido Ricardo Salinas Pliego, uno de los hombres más ricos del país y prominente empresario que en distintos momentos ha coqueteado con aspiraciones políticas, lo que abre interrogantes incómodas sobre alianzas tras bastidores que pocos se atreven a confrontar.

El magnate “presidenciable” en la lista de Epstein
La filtración de documentos internos del Departamento de Justicia de Estados Unidos revela que Ricardo Salinas Pliego y su esposa, María Laura Medina de Salinas, aparecen en los denominados Epstein Files en al menos 77 referencias, ya sea en correos electrónicos, registros de agenda o menciones vinculadas a reuniones privadas y cenas de alto perfil.
Una de las referencias más relevantes corresponde a un recordatorio de correo electrónico fechado el 2 de marzo de 2011, relativo a una cena privada en el restaurante L’Opera, en Long Beach, California, donde se menciona a Salinas Pliego junto a otras figuras de peso del empresariado global.

Si bien estas menciones no constituyen, por sí mismas, una prueba de delito, la sola presencia de magnates de esta envergadura en los archivos de Epstein —figura central de múltiples acusaciones de explotación sexual y abuso sistemático— enciende señales de alerta sobre el tipo de relaciones que se tejían en esos círculos cerrados. Resulta especialmente relevante que estos vínculos salgan a la luz en un contexto donde Salinas Pliego ha buscado posicionarse como actor político visible, alentando la percepción de un posible proyecto de poder más allá del ámbito empresarial.
De empresario opositor a protagonista de controversias
Más allá de los archivos de Epstein, Ricardo Salinas Pliego ha sido protagonista de numerosas controversias en México. Entre ellas destaca su prolongado conflicto fiscal con el Estado mexicano, que se extendió por más de 15 años y derivó en litigios millonarios, así como sus reiteradas denuncias de persecución política ante instancias nacionales e internacionales.
Su papel como supuesto impulsor de un movimiento opositor, estructurado bajo el nombre de Movimiento Anticrimen y Anticorrupción (MAAC), lo colocó en el centro del debate público en un momento en que la oposición tradicional enfrentaba serias dificultades para articular un discurso sólido frente al partido en el poder y al Gobierno federal.

El caso Gabriela Rico: el grito que la élite prefiere olvidar
En paralelo, la publicación de los archivos de Epstein ha reavivado el interés en redes sociales y foros digitales sobre el caso de Gabriela Rico Jiménez, una joven que en agosto de 2009 fue grabada en una calle de Monterrey, Nuevo León, lanzando acusaciones estremecedoras contra miembros de la élite.

En el video, Gabriela —entonces de 21 años— aseguraba haber estado presente en una fiesta exclusiva donde, según su testimonio, se realizaban prácticas aberrantes, incluyendo abuso de menores, y señalaba a personajes poderosos de México como participantes. La escena culminó con su detención por parte de la policía y, desde entonces, su rastro público se diluyó, dando paso a especulaciones, teorías conspirativas y versiones nunca esclarecidas del todo.

Este episodio, que durante años fue desestimado como un colapso emocional o una crisis psiquiátrica, ha resurgido con fuerza en la conversación pública a raíz de los Epstein Files, debido a que algunos usuarios han vinculado sus declaraciones con la existencia documentada de redes de poder y eventos privados de carácter opaco.
Investigación periodística: lo que sí se sabe y lo que se oculta
Este medio ha verificado que no existe evidencia sólida ni confirmada de que Gabriela Rico haya participado efectivamente en eventos privados de Jeffrey Epstein, ni de que su desaparición de la escena pública esté directamente vinculada a figuras del establishment. Muchas de sus afirmaciones permanecen en el terreno de lo extraordinario y carecen de corroboración independiente.

No obstante, el resurgimiento de su caso en el contexto de los archivos de Epstein plantea preguntas legítimas que no pueden ser ignoradas: ¿qué tan profundas son las relaciones entre las élites económicas y ciertos círculos de poder global? ¿Por qué algunos episodios incómodos son rápidamente archivados o ridiculizados por los grandes medios? ¿Quién decide qué historias merecen seguimiento y cuáles deben ser sepultadas?
Conclusión
La aparición de Ricardo Salinas Pliego en los archivos vinculados a Jeffrey Epstein abre una grieta inquietante en el discurso del poder. De un lado, un empresario con enorme influencia económica, mediática y política; del otro, la figura perturbadora de una joven cuyo grito, aunque desacreditado y silenciado, sigue resonando como un síntoma de algo más profundo.

La investigación periodística no puede conformarse con la superficie. El país tiene derecho a saber quiénes se reúnen a puerta cerrada, qué se discute en esas cenas privadas y qué redes de relación existen entre la élite económica, el poder político y entornos históricamente asociados con abusos y opacidad.
Este reportaje no pretende cerrar el tema, sino abrirlo. Los archivos han salido a la luz. La pregunta ahora es si la sociedad y los medios están dispuestos a mirar de frente lo que revelan.
Por Marco Antonio Palmero Alpirez – Reportaje Veracruzano



