Nahle respalda relevo en el Senado y marca línea política: cerrar filas con Sheinbaum en un contexto internacional adverso

Xalapa, Ver.— La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, fijó una postura política clara y calculada tras la salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación de Morena en el Senado de la República: el relevo era necesario, oportuno y funcional para proteger al bloque parlamentario y, sobre todo, para fortalecer la gobernabilidad del proyecto de la Cuarta Transformación.
En un escenario marcado por la polémica que rodea al exsecretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez —señalado como presunto líder del grupo criminal “La Barredora”—, Nahle evitó el silencio incómodo y optó por un respaldo institucional a la decisión tomada por su partido. Calificó la renuncia de Adán Augusto como “acertada y adecuada”, subrayando que no se trata de un castigo político, sino de una medida que prioriza el funcionamiento del Senado y la estabilidad del trabajo legislativo.
La mandataria veracruzana fue enfática al señalar que los coordinadores parlamentarios requieren una fortaleza política sólida para dialogar, negociar y confrontar posiciones con todas las fuerzas representadas en la Cámara Alta, además de servir como puente eficaz con el Poder Ejecutivo. En ese sentido, reconoció que el ahora excoordinador había tenido que enfrentar reiteradamente cuestionamientos públicos, lo que terminaba por desgastar la posición estratégica del grupo parlamentario de Morena.
Nahle también destacó un mensaje poco común en la política mexicana: el reconocimiento a la “altura política” de Adán Augusto al dar un paso al costado sin abandonar su responsabilidad como senador, optando por el trabajo territorial. Este gesto, dijo, fortalece al Senado y evita que las controversias personales se conviertan en un lastre institucional.
El respaldo de la gobernadora se extendió al relevo natural en la coordinación: Ignacio Mier. Al recordar su experiencia previa como coordinador parlamentario en la Cámara de Diputados, Nahle dejó claro que Morena apuesta por perfiles con oficio legislativo probado en un momento en el que el Congreso requiere conducción firme y capacidad de negociación.
Pero el mensaje de fondo fue más amplio y político.
Durante el Consejo Político Estatal de Morena celebrado en Veracruz, la mandataria llamó a cerrar filas —sin matices— en torno a la presidenta Claudia Sheinbaum. Para Nahle, el relevo en el Senado no es un hecho aislado, sino parte de una responsabilidad mayor del partido: sostener al Ejecutivo federal en un contexto internacional complejo.
La gobernadora colocó en el centro del análisis el entorno global y, particularmente, las decisiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien describió como un factor de presión constante para la estabilidad mundial. Frente a ese escenario, Nahle elogió la conducción de Sheinbaum, destacando su “inteligencia, mesura y firmeza” para defender los intereses de México sin confrontaciones innecesarias.
El mensaje político es claro: la presidenta no puede ni debe caminar sola. Morena, desde sus bases hasta sus gobiernos estatales, tiene la obligación de respaldar cada decisión estratégica en un momento en el que la política exterior y la estabilidad interna están profundamente entrelazadas.
Así, Nahle no solo celebró un relevo legislativo; trazó una línea de disciplina política y unidad interna. En tiempos de tensión internacional y escrutinio permanente, la gobernadora dejó en claro que, para la Cuarta Transformación, el cierre de filas ya no es una consigna, sino una condición de supervivencia política.
Redacción Reportaje Veracruzano



