CorrupciónXalapa

¿Trámite o desaseo? Ahued minimiza observaciones de la ASF a su gestión en Xalapa

Fiel a su estilo de «manos limpias», el ahora secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, intentó desestimar las recientes observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a su último año como alcalde de Xalapa. Aunque el informe federal pone bajo la lupa el manejo de recursos de la Cuenta Pública 2024, Ahued asegura que se trata de simples «detalles administrativos» y falta de anexos, descartando cualquier posibilidad de daño patrimonial o desvío de recursos.

Sin embargo, la narrativa de «limpieza absoluta» choca con la realidad de los procesos de fiscalización, donde la falta de documentación —como actas de entrega-recepción o evidencia fotográfica— es precisamente lo que abre la puerta a la opacidad. Ahued fue enfático al decir que no se le puede comparar con figuras como Javier Duarte, alegando que sus 20 años en la función pública son su mejor fianza, pero la duda persiste: ¿por qué un municipio con tal estructura administrativa dejó pendientes de solventar montos millonarios en el cierre de su ejercicio?.

En el tema de seguridad, el funcionario también tuvo que dar la cara ante el horror de las fosas en Jáltipan. Pese a que en redes sociales se habla de casi una veintena de cuerpos, Ahued se limitó a decir que «no se ocultará la información», aunque evitó dar cifras concretas escudándose en el dolor de las familias. Mientras asegura que la administración de Rocío Nahle no tiene «pactos con nadie», los restos humanos siguen apareciendo en hieleras y predios del sur, dejando una brecha enorme entre el discurso oficial y la crisis forense que atraviesa el estado.

Finalmente, mientras el sur de Veracruz se desangra y las auditorías piden cuentas, el Secretario se tomó el tiempo para presumir la remodelación de la «Casa Xallitic». Entre pintura e iluminación ornamental, el gobierno estatal intenta matizar una agenda marcada por la violencia y las dudas financieras, apostándole a la estética urbana mientras la fiscalización federal y la realidad criminal le pisan los talones.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba