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TAMIAHUA: LA ELECCIÓN QUE YA DECIDIERON DESDE EL PODER

En Tamiahua la democracia parece caminar con el guion ya escrito.

La próxima elección municipal todavía no ocurre, pero en los corrillos políticos del norte de Veracruz el desenlace se comenta como si fuera un trámite: la alcaldía sería entregada a la alianza entre Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

El nombre que se perfila es el de María del Pilar Guzmán Medellín.

Y detrás de ese nombre aparece otro que no ha desaparecido del tablero político: Citlalli Medellín Careaga.

La elección anulada que no borró el poder
Citlalli Medellín fue la candidata del PVEM que ganó la elección municipal de Tamiahua, pero su triunfo no sobrevivió al escrutinio judicial.

La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) anuló los comicios al comprobar que la campaña de Medellín rebasó el tope de gastos en más de 63%, una irregularidad considerada grave por afectar la equidad de la contienda.

El exceso superó los 108 mil pesos respecto al límite autorizado y parte de esos recursos ni siquiera fueron reportados a la autoridad electoral, lo que los magistrados calificaron como una conducta dolosa que otorgó una ventaja indebida.
La sentencia fue contundente: la elección debía repetirse.

Pero en la política veracruzana, perder una elección anulada no siempre significa perder el control del territorio.

La candidata sustituta… o la heredera

Hoy el nombre que comienza a circular para encabezar la boleta es María del Pilar Guzmán Medellín, figura cercana a Citlalli Medellín Careaga.

Tan cercana que, en distintos actos públicos y políticos, la propia Citlalli la ha llamado “mi hermana”.

La lectura que hacen actores políticos locales es directa: la candidatura sería la prolongación del mismo grupo político, ahora bajo otra figura.

En otras palabras: cambiar el nombre en la boleta sin cambiar el poder detrás de ella.

El factor Palacio de Gobierno

El movimiento tampoco se entiende sin observar el tablero estatal.

En Veracruz gobierna Rocío Nahle García, surgida de Morena y con un peso político decisivo en la reorganización del mapa municipal rumbo a las elecciones extraordinarias.

Dentro de la coalición Morena-PVEM, las definiciones locales rara vez ocurren sin la señal proveniente de Palacio de Gobierno en Xalapa.

Por eso, en los pasillos políticos de la región se repite la misma frase: si Citlalli tiene el aval político estatal, la candidatura que impulse también lo tendrá.

Una elección que aún no sucede… pero ya se comenta como resuelta

La paradoja es brutal.

Tamiahua deberá acudir nuevamente a las urnas precisamente porque la justicia electoral determinó que la contienda anterior fue inequitativa.

Sin embargo, en el terreno político local crece la percepción de que el resultado ya está negociado antes de que se impriman las boletas.

La pregunta que queda flotando es incómoda:
Si una elección fue anulada por violar las reglas,

¿qué garantiza que la siguiente será realmente distinta?

En Tamiahua, por ahora, muchos creen que la elección todavía no se celebra… pero el poder ya decidió quién debe ganarla.

Redacción Reportaje Veracruzano

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