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Poza Rica enciende veladoras por Bertha Burciaga: médicos marchan y exigen justicia por la doctora asesinada

Poza Rica, Ver.— El dolor se volvió protesta. La indignación salió de los hospitales y tomó las calles. Con veladoras en mano, flores blancas y consignas que rompieron el silencio, médicos, enfermeros, trabajadores del sector salud y ciudadanos marcharon este viernes en Poza Rica para exigir justicia por la doctora Bertha Burciaga Mora, anestesióloga del IMSS asesinada durante una persecución armada en la autopista México-Tuxpan.

La movilización no fue solo un homenaje: fue una acusación pública contra la impunidad y contra un sistema de seguridad que, según denunciaron los manifestantes, terminó arrebatándole la vida a una mujer dedicada precisamente a salvar vidas.

La marcha partió desde el Reloj de la Paz y avanzó por el bulevar Adolfo Ruiz Cortines hasta llegar a la explanada del Palacio Municipal, donde los asistentes realizaron un acto simbólico colocando veladoras y flores alrededor de una fotografía de la médica fallecida. No hubo diálogo con autoridades. No había nada que negociar. El mensaje era uno: justicia.

Durante el recorrido, una consigna se repitió con fuerza: que el caso de Bertha no se convierta en otro expediente olvidado. El gremio recordó también el reciente caso del doctor José Antolín Montero Alpírez, encontrado sin vida el pasado 1 de abril, y advirtió que el sector salud vive bajo un clima de miedo e incertidumbre.

Rosario Pérez, trabajadora del IMSS Poza Rica y compañera de la doctora, señaló que hasta ahora no existe claridad suficiente sobre lo ocurrido y subrayó que hay señalamientos sobre la presunta participación de elementos de la Policía Estatal.

“Pedimos que se esclarezcan los hechos, que se haga una investigación exhaustiva y que se llegue hasta las últimas consecuencias”, expresó durante la manifestación.

Carlos Hernández, otro de los asistentes, resumió el sentimiento colectivo con una frase contundente: “Hoy no podemos andar en las calles con certeza; quienes deberían cuidarnos nos dejan expuestos”.

El asesinato de Bertha Burciaga ocurrió el pasado 20 de abril, cuando viajaba por la autopista México-Tuxpan y quedó atrapada en medio de una persecución derivada de un operativo de seguridad. La versión oficial señala un presunto fuego cruzado; sin embargo, familiares y compañeros sostienen que fue víctima de una confusión letal y exigen que no se minimice su muerte como un simple “error operativo”.

Dos policías estatales ya fueron puestos a disposición mientras la Fiscalía mantiene abierta la investigación.
Bertha, de 38 años, era anestesióloga del Hospital General de Zona No. 24 del IMSS en Poza Rica y era ampliamente reconocida por su vocación médica. Sus restos ya fueron trasladados a Tecomatlán, Puebla, donde su familia continúa exigiendo respuestas y castigo para los responsables.

La marcha de este viernes dejó algo claro: el gremio médico ya no quiere condolencias institucionales ni promesas vacías. Quiere verdad, responsables y consecuencias.

Porque cuando asesinan a una doctora en medio de un operativo policial, no solo muere una profesionista: se fractura la confianza de toda una sociedad.

Redacción Reportaje Veracruzano

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