Fuga de hidrocarburo en zona rural de Minatitlán reaviva alarma ambiental; temen impacto en la laguna Mezcalapa

Comunidades pesqueras denuncian contaminación persistente en el pozo Concepción-134 y señalan fallas en el sellado de infraestructura fuera de operación de Pemex
Minatitlán, Ver.— Una fuga de hidrocarburo registrada en la comunidad de La Concepción, en la zona rural de Minatitlán, ha encendido nuevamente las alertas ambientales en el sur de Veracruz, luego de que habitantes y pescadores denunciaran que el derrame, originado en el pozo Concepción-134, ha comenzado a extenderse hacia un brazo de la laguna Mezcalapa, con afectaciones directas a la fauna acuática y a la actividad pesquera.
El punto de fuga se ubica en una de las antiguas instalaciones de la batería conocida como El Paquital, compuesta por 28 pozos que dejaron de operar desde 2003 bajo responsabilidad de Petróleos Mexicanos (Pemex). De acuerdo con testimonios de la comunidad, las válvulas habrían sido clausuradas sin un sellado adecuado, lo que con el paso del tiempo derivó en corrosión y filtraciones de residuos de hidrocarburo.
Aunque la problemática, según los pobladores, tiene al menos dos meses de evolución, fue apenas recientemente cuando la presencia del aceite en la superficie del agua y los primeros daños visibles comenzaron a documentarse de manera más amplia.
“Ya no se puede pescar igual, el aceite está muy espeso dentro del agua y nos obliga a alejarnos de la zona”, relató un pescador de la comunidad, al señalar que la actividad se ha visto reducida en las áreas más cercanas al derrame.
Mortandad de especies y temor a una expansión del daño
El impacto ambiental ya es visible. Durante recorridos realizados en la zona se han localizado ejemplares de robalo y mojarra sin vida flotando en el cuerpo de agua, situación que ha generado preocupación entre los habitantes, quienes dependen casi exclusivamente de la pesca.
“Nos encontramos peces muertos que normalmente no aparecen en esta parte de la laguna. Eso nunca lo habíamos visto así”, expresó otro pescador, al describir lo que consideran una señal clara del deterioro del ecosistema.
Los habitantes estiman que más de 400 familias dependen directamente de la laguna, por lo que el avance del hidrocarburo representa una amenaza directa a su sustento económico.
“La vida aquí es del pescador. No tenemos otra fuente de empleo. Si esto sigue avanzando, nos quedamos sin nada”, señalaron pobladores de la zona, quienes han solicitado intervención urgente de las autoridades estatales y federales.
Reactivación del derrame durante trabajos de contención
La situación se complicó este viernes 24 de abril, cuando personal contratado para labores de limpieza reportó una reactivación súbita del flujo de hidrocarburo en el pozo, lo que provocó la dispersión del material contaminante hacia nuevas áreas del terreno.
De acuerdo con reportes locales, el pozo habría incrementado su presión interna, lo que derivó en una salida más intensa del aceite, obligando a suspender parcialmente las labores de contención.
Un representante comunitario advirtió que la situación se tornó crítica en cuestión de minutos, al señalar que el hidrocarburo comenzó a expandirse sin control aparente durante las maniobras de limpieza.
Versión oficial y exigencia de atención urgente
Pemex ha señalado en comunicados previos que la situación se encontraba bajo control y que la fuga obedecía al deterioro y corrosión de infraestructura fuera de operación. Sin embargo, los hechos registrados este viernes contradicen esa versión, según la percepción de los habitantes afectados.
Ante la persistencia del derrame y la expansión del daño ambiental, autoridades auxiliares de la zona han solicitado la intervención directa de instancias estatales y federales.
El llamado principal es que el caso sea atendido de manera urgente y con supervisión técnica independiente, debido al riesgo de que la contaminación alcance una mayor extensión del sistema lagunar.
“Necesitamos que esto llegue a las autoridades estatales y federales, porque si continúa así, el daño será irreversible”, advirtió una autoridad comunitaria.
Mientras tanto, la fuga continúa activa y la incertidumbre crece entre las comunidades pesqueras del sur de Veracruz, que observan cómo su principal fuente de sustento se encuentra cada vez más comprometida.
Redacción Reportaje Veracruzano



