Alerta RojaVeracruz Sur

Sangre y devoción: sube a tres la cifra de muertos tras ataque en santuario de la Santa Muerte en Acayucan

Acayucan, Ver.— La violencia volvió a teñir de luto al municipio luego de que se confirmara la muerte de una tercera víctima del ataque armado perpetrado en un santuario dedicado a la Santa Muerte, ubicado en el barrio Cruz Verde, a un costado de una cancha infantil, un sitio que hasta hace unos días era considerado punto de reunión y resguardo espiritual.

La noche de este sábado 25 de abril, autoridades médicas confirmaron el fallecimiento de Luis Zúñiga, de 27 años, quien permanecía internado en estado crítico en el Hospital General “Miguel Alemán González” de Oluta-Acayucan, tras haber sido alcanzado por varios disparos durante la agresión ocurrida más de 24 horas antes.

Luis era yerno de Josefina Molina Morales, conocida en la zona como “Doña Jose” o “Hermana Jose”, figura reconocida por resguardar el santuario donde ocurrieron los hechos. La mujer también enfrenta señalamientos por presunto narcomenudeo y actualmente se encuentra detenida mientras avanzan las indagatorias ministeriales.

La primera víctima mortal fue Rigoberto, identificado como hijo de crianza de la también llamada “Hermana Jose”, quien perdió la vida en el lugar del atentado tras recibir múltiples impactos de bala.

Poco después se confirmó también el fallecimiento de Josselyn Molina Domínguez, de 24 años, quien había sido trasladada de emergencia al mismo hospital debido a la gravedad de sus heridas.

Con la muerte de Luis, el saldo del ataque asciende a tres personas fallecidas, en un hecho que ha generado temor entre vecinos y una fuerte movilización policiaca en la zona.

El caso ha despertado especial atención no solo por la brutalidad del ataque, sino por el contexto en el que ocurrió: un santuario de la Santa Muerte, símbolo de devoción para algunos y de polémica para otros, ahora convertido en escena de una tragedia marcada por sangre, silencio y preguntas sin respuesta.

Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas directamente por la agresión armada, aunque las investigaciones continúan para determinar el móvil del ataque y deslindar responsabilidades.

Mientras tanto, en Cruz Verde, el miedo permanece. La cancha sigue vacía, el santuario permanece bajo resguardo y tres familias lloran una tragedia que dejó de ser un hecho aislado para convertirse en otro reflejo de la violencia que no da tregua en el sur de Veracruz.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba