¿Consejo ambiental o tapadera de poder? Exigen investigar presunta contaminación ligada al Grupo Alaro en Coatzintla

¿Consejo ambiental o tapadera de poder? Exigen investigar presunta contaminación ligada al Grupo Alaro en Coatzintla
Coatzintla, Ver.— La instalación del nuevo Consejo Consultivo Municipal de Medio Ambiente y Desarrollo Sustntable no tardó en convertirse en una prueba incómoda para el poder local: ciudadanos exigen que deje de ser un adorno institucional y actúe de inmediato contra presuntos focos de contaminación vinculados a negocios del llamado Grupo Alaro, relacionados con la familia del alcalde Jorge Alanis Monterrubio.
La denuncia apunta a una zona ubicada detrás de una gasolinera de dicho grupo empresarial, donde vecinos aseguran que operan espacios que describen como verdaderos “chiqueros”, generadores de malos olores persistentes y presunta contaminación del arroyo Cocineros, una situación que, afirman, lleva años ocurriendo bajo la indiferencia de las autoridades ambientales.
Los habitantes, quienes solicitaron permanecer en el anonimato por temor a represalias, sostienen que no se trata de una molestia menor, sino de un problema que impacta directamente en la salud pública, en el entorno ecológico y en la calidad de vida de quienes viven cerca de la zona.
La acusación más grave no solo apunta a la contaminación, sino a la sospecha de protección política. Según los denunciantes, durante mucho tiempo las instancias encargadas de vigilar el cumplimiento ambiental “se han hecho de la vista gorda”, presuntamente por intereses ligados al Grupo Alaro, lo que ha permitido que el problema continúe sin consecuencias visibles.
Por ello, advierten que el recién integrado Consejo Consultivo no puede convertirse en otra escenografía burocrática diseñada para la fotografía oficial y la simulación administrativa. La exigencia ciudadana es clara: investigar, inspeccionar y transparentar.
“No debe quedarse en un evento protocolario ni en una publicación para redes sociales; su función es vigilar y proteger el medio ambiente”, reclamaron.
La inconformidad también pone sobre la mesa un tema políticamente delicado: si los establecimientos señalados pertenecen a la familia del presidente municipal, Jorge Alanis Monterrubio, la autoridad no puede actuar como juez parcial ni blindar intereses privados desde el poder público.
En palabras de los propios vecinos, aquí debe aplicarse el viejo principio que muchos funcionarios citan pero pocos practican: el buen juez por su casa empieza.
Porque cuando el olor a contaminación se mezcla con el aroma del poder, lo que se pone en duda no solo es la limpieza de un arroyo, sino la credibilidad completa de un gobierno.
Hoy Coatzintla no necesita más discursos verdes, sino respuestas claras: ¿se investigará realmente o el medio ambiente seguirá subordinado a los apellidos influyentes?
Redacción Reportaje Veracruzano



