Familia exige rectificación: niegan que joven detenido en Soconusco sea delincuente armado

Aseguran que no portaba armas ni disparó contra policías; señalan que todo derivó de una persecución por exceso de velocidad y una falla mecánica en su motocicleta
Soconusco, Ver.— La familia del joven recientemente detenido en este municipio salió públicamente a desmentir la versión inicial que lo señalaba como presunto delincuente armado y supuesto responsable de una agresión contra elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), al asegurar que los hechos fueron completamente distintos y que la difusión errónea ha provocado un grave daño a su imagen.
Mediante el ejercicio de su derecho de réplica, los familiares rechazaron de manera categórica que el joven portara algún arma de fuego o que hubiera realizado disparos contra policías estatales, como se difundió en reportes preliminares que rápidamente generaron señalamientos sociales y estigmatización.
Según explicaron, la intervención de los uniformados ocurrió luego de que el joven circulaba a exceso de velocidad, situación que derivó en una persecución por parte de los elementos estatales, pero no por la comisión de delitos de alto impacto ni por una presunta agresión armada.
También aclararon que el accidente en el que terminó involucrado no fue consecuencia directa de la persecución policial, sino por fallas mecánicas en la motocicleta que conducía, la cual —afirmaron— no contaba con frenos, provocando que terminara impactándose contra otra unidad.
La familia insistió en que, contrario a lo difundido inicialmente, el joven no fue presentado ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por delitos graves, sino trasladado a la cárcel preventiva por faltas administrativas derivadas del incidente.
Posteriormente, señalaron, se cubrieron los daños ocasionados así como la sanción correspondiente, quedando resuelta la situación conforme a los procedimientos establecidos.
Los allegados lamentaron que una versión imprecisa haya colocado al joven bajo el señalamiento público de presunto criminal, situación que consideran injusta y desproporcionada, especialmente cuando no existió armamento asegurado ni carpeta por delitos de alto impacto.
Subrayaron que una acusación mediática mal sustentada puede destruir reputaciones, afectar familias enteras y dejar consecuencias sociales difíciles de revertir, por lo que pidieron que la información sea corregida con responsabilidad.
“Una versión equivocada puede condenar socialmente más rápido que cualquier proceso legal”, expresaron, al insistir en que no buscan confrontación, sino que se respete la verdad de los hechos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la precisión informativa en hechos policiacos, donde una narrativa precipitada puede convertir una falta administrativa en una sentencia pública anticipada.
Redacción Reportaje Veracruzano



