Alerta RojaTihuatlánVeracruz Norte

Tihuatlán: ataque armado deja dos muertos; Fiscalía descarta vínculo directo con CFE y pide cautela en la investigación

Xalapa, Ver.— La violencia volvió a irrumpir en el norte de Veracruz. Un ataque armado registrado la noche del lunes en el municipio de Tihuatlán dejó un saldo de dos personas sin vida y una más lesionada, confirmó la titular de la Fiscalía General del Estado de Veracruz, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre.

Desde la capital del estado, la funcionaria precisó un punto clave para desactivar versiones iniciales: las víctimas no eran trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad, sino empleados de una empresa privada que presta servicios a dicha institución. La aclaración, lejos de cerrar el caso, abre nuevas interrogantes sobre el contexto y los posibles móviles del ataque.

De acuerdo con la información oficial, los hechos ocurrieron alrededor de las 22:00 horas del 5 de mayo, sobre la carretera federal México–Tuxpan, a la altura de la comunidad de Buena Vista. Testimonios preliminares refieren que sujetos armados interceptaron a las víctimas y abrieron fuego, dejando la escena marcada por la violencia y la incertidumbre.

La fiscal fue enfática en un punto: aún no hay una línea de investigación definida que pueda hacerse pública. Argumentó que la dependencia se encuentra en fase de integración de pruebas, incluyendo dictámenes periciales, análisis balísticos y demás elementos técnicos que permitan sostener cualquier hipótesis sin margen de error.

“Vamos a dar con los responsables”, aseguró, al tiempo que confirmó la apertura de la carpeta de investigación y el despliegue de acciones para esclarecer el ataque.

Violencia focalizada, cifras bajo disputa
En la misma conferencia, la titular de la Fiscalía abordó otro tema sensible: los feminicidios en Veracruz. Rechazó versiones que hablan de cifras elevadas fuera de los registros oficiales y sostuvo que, con base en datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a abril se han contabilizado nueve casos.

Un dato que destacó fue que durante marzo no se registró ningún feminicidio, según estos mismos reportes, lo que —implícitamente— contrasta con percepciones sociales y reportes no oficiales que advierten una realidad más compleja.

Entre versiones, cifras y hechos

El caso de Tihuatlán se inserta en un contexto donde cada episodio violento no solo exige respuestas judiciales, sino también claridad institucional. La precisión sobre la identidad laboral de las víctimas y la cautela en la información oficial evidencian una estrategia de contención narrativa, pero también dejan en evidencia el reto de construir confianza en medio de la violencia.

Mientras las investigaciones avanzan, la región norte permanece atenta. No solo por lo ocurrido, sino por lo que aún no se dice.

Redacción Reportaje Veracruzano

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba