Escándalo en SESVER salpica a círculo político de Morena; esposo de diputada queda bajo presión por caso de medicamentos caducados

Xalapa, Ver.– El escándalo por el presunto manejo irregular de medicamentos caducados dentro de los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER) comienza a extender sus efectos hacia el terreno político y amenaza con abrir una nueva crisis de confianza dentro de la estructura gubernamental estatal.
Ahora, el nombre de Jesús Fernández Céspedes, actual jefe del Departamento de Control de Calidad en Insumos de SESVER y esposo de la diputada federal de Morena, Magaly Armenta Oliveros, aparece bajo el foco público debido a la relevancia estratégica del cargo que ocupa dentro del sistema estatal de salud.
La polémica creció luego de que trascendiera la detección de medicamentos presuntamente caducos dentro de la red de salud pública veracruzana, situación que obligó incluso a la gobernadora Rocío Nahle García a pronunciarse públicamente y advertir que habrá investigaciones y sanciones contra quienes resulten responsables.
El área encabezada por Fernández Céspedes tiene funciones directamente vinculadas con la supervisión y control de calidad de insumos médicos y medicamentos, un punto considerado clave dentro de la operación de SESVER y particularmente sensible en medio de una controversia que involucra posibles riesgos para pacientes y cuestionamientos sobre los mecanismos internos de vigilancia sanitaria.
Dentro de círculos políticos y administrativos comenzaron a surgir versiones que señalan que el funcionario habría llegado a dicho puesto respaldado por relaciones políticas cercanas a Morena, incluyendo la influencia de la diputada federal Magaly Armenta Oliveros, representante del Distrito 3 con cabecera en Cosoleacaque.
Pero el nombre de Jesús Fernández Céspedes no es nuevo dentro de la polémica pública.
Su paso por la Delegación de Tránsito en Minatitlán ya había generado controversias años atrás, particularmente después de acusaciones relacionadas con presuntos abusos y supuestos actos de extorsión contra visitantes deportivos provenientes del estado de Campeche, situación que derivó en su salida de ese cargo en 2023.
Posteriormente buscó posicionarse políticamente al contender por la alcaldía de Chinameca bajo las siglas de Morena, aunque sufrió una derrota contundente. Tiempo después fue incorporado a SESVER en un puesto de alto nivel administrativo.
Hoy, en medio del creciente escándalo sanitario, las preguntas comienzan a multiplicarse dentro y fuera del sector salud.
¿Existieron omisiones internas? ¿Quién supervisó el control de medicamentos? ¿Hubo responsabilidades administrativas ignoradas? ¿Hasta dónde alcanzará la investigación anunciada por el gobierno estatal?
Mientras las autoridades aseguran que habrá revisión a fondo, el caso amenaza con convertirse no solo en un problema administrativo, sino en un nuevo frente político para Morena en Veracruz, particularmente en un momento donde el sistema de salud enfrenta exigencias crecientes de transparencia, eficiencia y rendición de cuentas.
Porque detrás de cada caja de medicamento vencido no solo existe una posible irregularidad burocrática: también está en juego la confianza de miles de veracruzanos que dependen diariamente del sistema público de salud.
Redacción Reportaje Veracruzano



